Mesa Crossover de Cazador la Venganza 5ta edición y Mago: Tecnocracia 20º
Acto I: el despertar
Caso A: Tecnócratas
En una zona residencial de Viña del Mar, alejada de la ciudad, en un sector privado, una amalgama enviada por la Unión desciende desde una furgoneta negra hacia una propiedad silenciosa que sospechan fue infectada por el tecnovirus Synergia, que los progenitores habían perdido meses atrás.
La fachada: una vivienda lujosa, adaptada como centro de rehabilitación médica.
La realidad: la Instalación Altavista, centro de experimentación perdido en los registros de Monster-X.
La agente Siren del Nuevo Orden Mundial, veterana enfrentándose a Synergia, lidera la operación, acompañada por un equipo de principiantes dada la escasez de agentes después de la batalla contra los tr4ukos y la emergencia de esa noche:
- Agente Alma: Ingeniera con un brazo mecánico lleno de secretos.
- Agente Fuensalida y su IA táctica H.U.G.O del N.O.M.
- Remi Daniels, el ilusionista financiero del Sindicato.
- Agente MCR, joven recluta del cuerpo de choque iluminado de los Ingenieros del vacío.
Armados y equipados con antídotos para enfrentar una posible infección de Synergia, se enfrentaron a los vecinos del condominio que, controlados por el tecnovirus, intentaban entrar a la vivienda. Una vez neutralizados, la amalgama entró al lugar, donde encontraron a la dueña de casa aún con vida. La mujer les reveló que trabajaba para Monster-X, y después de unos persuasivos procedimientos sobre ella, les dió los accesos para descender por el pasadizo oculto hacia el subsuelo, donde los esperaba la verdad.
Caso B: Cazadores
Una luz parpadeante revela cinco figuras en una sala médica subterránea. Desnudos, desorientados, cubiertos de cables, heridas recientes y una voz resonando en sus mentes: “Contener. Proteger. No permitir la fuga.”
Sus nombres fueron borrados, pero los brazaletes en sus muñecas los marcan como activos: P-X1 a P-X5. Despiertan en una Unidad de Cuidados Intensivos donde el tiempo se ha detenido. Solo queda el zumbido eléctrico… y una criatura al fondo convulsionando atado a su camilla. Los huesos de lo que fue un humano se quiebran en espasmos, sus mandíbulas se dislocaron y garras emergieron de sus dedos mientras intentaba liberarse de sus ataduras.
P-X3 Medalla, la única mujer, reaccionó con horror. Da un paso atrás y grita:
“¡Tenemos que salir de aquí YA!”
La puerta automática estaba bloqueada y el lugar emitía una alarma constante: “Protocolo Omega activado. Confinamiento total. Fallo energético en curso. Reserva: 4 horas.”
Uno de ellos —P-X1, el Sargento— recordó un mapa… En el nivel -3 había una bodega con arsenal, una sala de comunicaciones.
Una salida.
Acto II: sombras en la profundidad
Caso A: Tecnócratas
El nivel inferior les dió pistas de lo que estaba pasando ahí, en sus oficinas vacías encontraron archivos y planos que revelaban la existencia de un tal Procedimiento Lázaro. Al bajar al nivel -2 se toparon con una la sala médica, registros de experimentos y sus camas vacías dejaban en evidencia que algunos pacientes se habían levantado. Más allá, en un corredor oscuro, se toparon con una criatura completamente desfigurada, agresiva, que merodeaba el lugar. La amalgama supuso que era uno de los pacientes del lugar, así que intentaron usar el antídoto que llevaban para los infectados por Synergia, pero no funcionó. Al parecer se trataba de una nueva mutación.
Inmediatamente después de neutralizar a la criatura, sus equipos tecnológicos interceptaron una transmisión proveniente del nivel inferior, civiles atrapados que solicitaban refuerzos. El paso siguiente era claro, si querían más información debían ayudarlos, por lo que respondieron al mensaje enviando otro de apoyo: “Resistan… Ayuda en camino, no están solos”.
Caso B: Cazadores
Evitando a la criatura, los PX descendieron al Subsuelo -3. El lugar era un horno industrial abandonado, lleno de vapor, gritos apagados y sangre vieja. Se dirigieron hacia la bodega, donde encontraron armas, medicamentos, chalecos tácticos, incluso animales de combate. Luego pasaron a la sala de comunicaciones, donde lograron enviar una señal de emergencia a la PDI simulando ser civiles, a los minutos les llegó una respuesta: “Resistan… Ayuda en camino, no están solos”
Pero el verdadero infierno estaba más adelante. El reactor principal estaba siendo saboteado por criaturas que no eran simples humanos: tenían ojos rojos, colmillos afilados, garras y fuerza antinatural. El equipo se lanzó al combate, no podían dejar que esas criaturas destruyeran el reactor, sin embargo, cuando logran abatir a las primeras criaturas, llegaron más, muchas más, decenas de ellas. De un momento a otro el combate se convirtió en una lucha por la sobrevivencia.
De pronto, llegaron los refuerzos.
Acto III: enfrentamiento a contrarreloj
Caso A: Tecnócratas
Después de enviar el mensaje de apoyo, rápidamente la amalgama descendió al siguiente nivel. En medio de los disparos, el fuego, el caos, vieron algo inesperado:
Agentes tácticos luchando contra una horda de criaturas mutadas con rasgos animales y una furia desenfrenada, mientras defendían el núcleo del reactor que alimentaba el confinamiento para que las mutaciones no escaparan de la instalación.
Usando diversos procedimientos tecnológicos, los agentes apoyaron al equipo táctico para que pudieran estabilizar el reactor. Cuando la batalla terminó y la energía del lugar se estabilizó, la amalgama se acercó para intentar obtener información.
Y entonces la revelación: sus sensores indicaban que estaban Infectados por Synergia, ¿pero estables?.
Caso B: Cazadores
Mientras el grupo evitaba que las criaturas destruyeran el reactor, cuatro figuras misteriosas, eficientes, precisas, frías como máquinas aparecieron en escena, no sabían si confiar… pero tampoco tenían opción.
Una de ellas detuvo a un monstruo con un dedo mecánico. Otro se multiplicó en hologramas por toda la sala y distrajo a gran parte de los mutados, mientras que el resto daba apoyo en el combate. El caos los rodeaba y el reactor daba una alarma de inestabilidad: energía restante: 20 minutos.
P-X2 Byte, con la ayuda de otros dos agentes, logró acceder al panel principal y redirigir la energía del reactor a los sistemas de iluminación y soporte vital, estabilizando momentáneamente el sistema.
Habiendo terminado el enfrentamiento, los P-X se acercaron a estos nuevos agentes, no eran de la PDI, no, trabajaban para alguien más. La incertidumbre del momento generó una discusión y un ataque por parte de P-X3 Medalla a uno de ellos. P-X1 Sargento se interpuso, evitando algo más grave.
La tensión aumentaba entre ambos grupos, hasta que llegó una quinta figura, la mujer de pelo blanco, con un aura de autoridad.
Acto IV: memoria y sangre
Reunión de equipos:
Al entrar en escena, la Agente Siren aplica su aura de autoridad para calmar la situación de ambos equipos y confirmar la información: El equipo táctico estaba infectado con Synergia. Ante tal revelación y la falta de mutaciones en su caso, decidió probar su antídoto con ellos, liberándolos del control del tecnovirus, haciendo que recuperen sus memorias y la voz dentro de su cabeza se silenciara.
Cuando el equipo táctico recibió esta “cura”, entendieron que no fueron simples pacientes: fueron agentes del Estado o trabajadores voluntarios inyectados con el suero Lázaro, y todo apuntaba a un núcleo de experimentación aún más profundo.
Sus memorias regresaron, revelando:
- P-X1: Carlos Herrada, ex guardia élite de Monster-X, voluntario en experimentos.
- P-X2: Rodrigo “Byte” Salazar, ciber especialista de la PDI, testigo clave del brote de comas en su última misión.
- P-X3: Isidora Castillo, agente experta en rescates, trata de blancas y tráfico de personas, envuelta en misiones menores relacionadas con los comas.
- P-X4: Iván “Tubos” Robles, infiltrado en el hampa, capturado por operadores de Monster-X al rastrear una nueva droga.
- P-X5: Dr. Juan Prieto, médico visionario, seducido por el suero experimental “Lázaro” desarrollado por la doctora Marissa Vólkova.
Con los recuerdos de vuelta, ambos grupos compartieron información, descubriendo que el procedimiento Lázaro era una iniciativa para mutar el suero original de Synergia en lo que ellos llamaban Variantes.
Acto V: piezas finales de información
Investigación en conjunto:
Ambos equipos estaban convencidos de llegar al fondo de esto, el equipo Táctico buscaba a la doctora que había causado todo esto, mientras que la amalgama debía evitar que la infección se esparciera, juntos descendieron al nivel -4.
Allí el terror ya se había esparcido: cristales rotos, cadáveres de científicos, salas destrozadas, camillas volcadas y marcas de garras en las murallas indicaban que algo gigantesco y brutal pasó arrasando con todo a su paso. Una sala de contención había sido abierta desde dentro y lo que contenía ya no estaba ahí, pero sus huellas llevaban al piso inferior.
Los registros adicionales del nivel mostraban más información alarmante, había tres variantes desarrolladas y registradas del suero Lázaro:
- LX-1A, variante mezclada con código genético animal.
- LX-2V, variante combinada con sangre y tejido vampírico.
- LX-3F, variante potenciada, diseñada para controlar a hombres lobo.
El equipo que revisó los registros de seguridad, descubrió una grabación que mostraba a la Doctora Marissa Vólkova, responsable del proyecto, huyendo hacia el búnker de emergencia, ubicado en el piso inferior, con la muestra LX-3F antes de que las cámaras fueran destruidas por algo que no alcanzó a registrar: una sombra enorme, borrosa, errática.

La amalgama y el equipo táctico, como una fuerza unificada, bajaron al último nivel.
No saben que hay abajo, pero pueden intuirlo.
Acto IV: El corazón de la bestia
Trabajo en equipo

Todos juntos bajaron al último piso, el corazón prohibido de Monster-X. Allí, encontraron al enemigo: una criatura descomunal. Synergia encarnaba una criatura Garou ciber modificada, fusionando músculo, rabia y metal.
Un análisis rápido reveló una condición inesperada: a diferencia de las mutaciones anteriores, esta bestia no parecía estar controlada por el tecnovirus, como si Synergia tratara de luchar contra la inherente rabia que la luna roja alimentaba en ella. Sin embargo sus instintos eran claros: buscaba desesperadamente destruir el búnker donde estaba la doctora.
El grupo se dividió: cazadores y agentes se lanzaron a contener la amenaza. Tubos liberó a sus animales. Byte desplegó su dron. El Doctor asistió con fuego de cobertura. Sargento e Isi lo enfrentaron cuerpo a cuerpo. En la amalgama, MCR llamaba la atención de la criatura mientras los hologramas de Remi Daniels la distraían, Fuenzalida y Alma, usando su tecnología de teletransportación, consiguieron armas con balas de plata para los cazadores, diseñadas para neutralizar a la criatura.
La agente Siren aprovechó la distracción para localizar y comunicarse con la doctora Marissa dentro del bunker, aún con vida. La convenció de que había sido enviada como refuerzos de Monster-X y que le entregara la variante LX-3F para terminar con todo esto.
Ante la desesperada situación la doctora acató, abrió el búnker y le entregó la variante a Siren, quien, con la muestra en mano y la experiencia que tenía sobre la naturaleza de Synergia, modificó rápidamente el antídoto para que sea capaz de neutralizar esta variante.
El equipo no tenía tiempo y cada vez más le costaba mantener a la bestia a raya, pero en un ágil movimiento de su lanza garfio, Siren se abalanzó contra el Garou y le inyectó la cura. Poco a poco, la criatura fue perdiendo su forma. Las placas cibernéticas se desprendieron, los cables se desconectaron, quedando solo un cuerpo humano, pálido, silencioso e inerte en medio de los agentes.
Epílogo
El destino de los cazadores
Desde las sombras, la doctora Marissa emergió atónita y con la voz entrecortada. Apenas
alcanzó a pronunciar las palabra:
“¿Ya… terminó?”
Pero no logra decir más.
Fuerzas armadas irrumpen en la instalación. Un general de la aviación se acerca con una tablet en mano:
“Agentes Robles, Salazar, Castillo: desde ahora formarán parte del equipo Alfa de F.A.S.T. Han demostrado lo que se requiere.”
A Carlos Herrada y al Doctor Juan Prieto les ordenan colaborar en las investigaciones. A los demás agentes tecnológicos, les agradecen la intervención, confundiéndolos como miembros de la coalición especializados para respuestas de emergencia. El General se gira hacia la doctora Marissa y le dice:
“Usted tiene muchas respuestas que responder…” Mientras la escoltan, los cinco cazadores se quedan allí, en silencio.
Ya no están desorientados.
Ya no son sujetos experimentales.
Son parte de algo más… que despertó bajo la luna roja.
El reporte de los agentes de la Tecnocracia
No pasó mucho tiempo hasta que llegaron agentes enviados por el estado a la instalación. Los supervivientes fueron evacuados y los responsables detenidos, incluyendo a la doctora Marissa Vólkova, a quien llevaron presa a las instalaciones de F.A.S.T.
Synergia, una vez más, pudo ser contenida.
Más tarde, agentes de los progenitores llegaron infiltrados entre el equipo estatal que se quedó a limpiar la escena, pero cuando revisaron el laboratorio de muestras, encontraron un estante vacío de una variante adicional:
La variante LX-4S
Al parecer esta variante no estaba registrada oficialmente en los archivos del Proyecto Lázaro, pero los agentes de la Unión, usando procedimientos tecnocráticos de retro construcción de escena, descubrieron que Marissa Vólkova se la había inyectado antes de que la instalación colapsara.
La Unión fue informada de este descubrimiento.
La batalla contra los subversores de la realidad aún no ha terminado.