Crossover: Vampiro & Hombre Lobo – Resumen evento Bajo la Luna Roja
El susurro de la máscara
Convocados por Lucky, un Toreador con motivaciones ocultas, cuatro vástagos se reunieron con un objetivo común: obtener un objeto arcano ligado al pasado de los Tremere. Los unía la sed de poder, venganza y revelación.
Entre ellos:
- Mara, Tremere y aprendiz de antiguos rituales.
- Ayame, Malkavian dividida entre dos conciencias.
- El Cuervo, fanático del Ministerio y líder de una secta secreta.
- Y el mismo Lucky, tejedor de mentiras y estratega de traiciones.
Gracias a información entregada por Kuyén a través de su emisaria Alondra Jara, el grupo supo que algunos Garou conocían más sobre el objeto. A pesar de la tensión, lograron entablar comunicación con ellos mencionando un nombre clave: “Verde”.
Bajo la universidad y dentro del espejo
Guiados por Mara, llegaron a unas ruinas bajo la Universidad Adolfo Ibáñez, donde hallaron un libro en latín. El Cuervo lo sintió como un llamado, pero fue Mara quien lo leyó, entregando falsas pistas que indicaban que solo podrían abrirse durante la luna roja.
Lo que siguió fue un descenso hacia lo prohibido:
- Una galería de espejos ilusorios que los enfrentó con sus identidades ocultas.
- Una prueba de sacrificio humano, donde debieron elegir entre vidas inocentes atadas a su pasado.
- Un ritual de sangre generacional, donde debían alimentar estatuas vampíricas desde los Sangre Débil hasta los Matusalén.
Cayeron en una trampa arcana: no estaban resolviendo un acertijo, sino que alimentando un ritual oculto. En la Cámara del Abrazo Fracturado, activaron un antiguo rito que buscaba revivir a un Antiguo vampiro.
El despertar de lo sellado
Tras abrir la siguiente compuerta, la coterie cayó en una visión de Frederick Muller firmando un contrato con un demonio al que llamó “Antumael“. Al despertar los vástagos se encontraron separados, cada uno encerrado en una habitación diferente. Para escapar, debieron confesar un secreto profundo, entregando no solo sangre, sino parte de su alma.
Finalmente, en una cripta tallada en piedra negra, hallaron una criatura suspendida en el aire, mutilada y viva. La asesinaron sin vacilar, abriendo una nueva sala ritual. Allí, sacrificaron a la vampira renacida con el Bálsamo de Bathory, completando el rito.
El objeto emergió del altar:
La Máscara Infernalista. Viva. Palpitante. Despierta.
Bajo el mismo cielo rojo
Mientras tanto, había pasado un mes desde que la manada Garou “Hijos de la Luna” descubriera que sus seres queridos habían sido secuestrados por Barnabas Smith, un vástago de la Camarilla, hasta que esa noche por primera vez recibieran una pista de su ubicación gracias a un contacto que tenían entre los vástagos anarquistas. Guiados por Teratr0n, un Despertado digital que viaja con ellos a través de sus celulares, llegaron a Peñalolén para encontrarse con los anarquistas a cambio de esa información. A cambio, entregaron datos sobre unas ruinas bajo la Universidad Adolfo Ibáñez… sin saber que formaban parte del mismo rompecabezas.
Trampa en lo alto
La información los llevó a un complejo habitacional, pero era una trampa perfectamente montada:
- Francotiradores con balas de plata.
- Círculos de contención.
- Vampiros preparados para la guerra.
En una brutal batalla en los techos, el Galliard “Romántico Viajero” aulló la victoria, mientras Compañera Victoria era salvada de una ejecución gracias al sacrificio de uno de sus aliados.
Dentro del edificio central, hallaron a las mujeres desaparecidas. Pero algo estaba mal: no querían ser rescatadas, una ya había sido abrazada, y las otras eran Ghouls profundamente ligadas a Barnabas.
Cruces imposibles
El combate final fue confuso, devastador. Una bomba espiritual abrió la ruta de escape. Kapuxa, el Alfa, lanzó a la manada por la ventana con las víctimas a cuestas. Teratr0n abrió un portal de emergencia directamente hacia los anarquistas que los habían ayudado, logrando todos escapar.
Al llegar, los vástagos les ayudaron a romper el vínculo de sangre de las Ghouls, pero la recién abrazada no tenía vuelta atrás. Compañera Victoria, prima de la recién abrazada vampiro, le entrega con dolor a su querida prima a Ayame, la malkavian que los ayudó previamente, quien prometió guiarla en su nueva existencia.
El precio oculto
La manada regresó al túmulo, los vástagos regresaron a sus dominios, la Máscara ya estaba en movimiento y Ayame entregó en secreto a la Sociedad del Octubre Negro a su reciente protegida.
En el centro de todo, la luna roja marcaba un nuevo ciclo de conspiración, pérdida y traición.
Vástagos y Garou, creyendo actuar por separado, habían sido piezas en un tablero que no entendían del todo.
Y ahora… ya no había vuelta atrás.