Resumen del evento “El susurro del Dios Olvidado”

El fatídico 23 de Enero del 2021, en medio de una ciudad infestada de distintas criaturas que se esconden a plena luz de la luna, llegó una tormenta que nadie podía prever.

Desde las sombras se escuchaban murmullos, lejanos golpeteos de martillo, como sonidos infernales que resonaban entre murallas subterráneas que se formaban debajo de una gran masa de agua que la gente del lugar llama laguna Caren. Cada martillazo se sentía acompañado por el triste lamento de aquellos que habían sido capturados para ser usados como sacrificio, sin poder despedirse de sus seres queridos y esperando ser recordados por ellos.

Hace unas semanas, tras unas cuantas noticias sobre desapariciones misteriosas y una posible secta, la cuidad empezó a temer por sus propios hijos. Algunos de ellos, como si de golpe despertaran y tomaran las riendas de aquella situación, decidieron enfrentarse ese misterio. Despertados, kithains y descendientes de Caín, con sus diferentes motivos y métodos, emprendieron un viaje al origen de este mal, y sin entender bien qué pasaba, terminaron encontrándose cara a cara con un paisaje turbio e inquietante.

Una caverna ancestral

Debajo de la laguna había una cámara que contenía ruinas de una antigua ciudad de otra era. En medio de ella se levantaba una especie de altar de piedra y una fosa común donde la esencia de aquellos que habían sido secuestrados y disecados servía a un propósito mayor, mientras era rodeada por unas figuras encapuchadas que aclamaban y oraban por su Dios olvidado. El foso parecía estar conectado por canaletas que llevaban parte de la sangre de sus víctimas a un cuarto con el aspecto de una forja, desde donde provenía el horrible sonido del martillo moldeando placas de metal.

El susurro se silencia

Cuando este inusual grupo llegó hasta ahí, como si estuvieran esperándolos, las salidas fueron bloqueadas, y un ser con una presencia inquietante y una voz oscura salió de la forja para darles la bienvenida a su final.

Inmediatamente después, criaturas deformes mitad humano, mitad lobo, emergieron de entre los fieles seguidores y desde la mismísima tierra para atraparlos y llevarlos como sacrificio al foso. Todo se veía perdido para ellos hasta que en ese momento, un estruendo proveniente del cielo da paso a una tormenta de arena que rodeó el lugar, mientras que unas cuerdas emergían del techo de la caverna junto a unos mallkis, nombre que le dan a las momias en esta parte del mundo, y unos hombres lobo que llegaban en el momento decisivo para evitar que aquel grupo de criaturas sobrenaturales sean usados como parte del ritual carmesí.

Reagrupación

Habiendo apenas escapado de ahí y mientras se escondían de los seguidores del Artesano Carmesí, nombre que el culto le había dado a la oscura figura de la forja, en un cuarto húmedo y levemente alumbrado, se reunieron changelings, vástagos y artesanos de la voluntad en lo que parecía ser un puesto de avanzada secreto levantado previamente por Still, un cambiaformas que llevaba tiempo investigando la red de túneles y los sacrificios rituales que se llevaban a cabo ahí. Una vez reunidos, Malí, una momia egipcia, se reunió con ellos y los mallkis que los habían rescatado, para trazar un plan que sea capaz de destruir a un ser que supuestamente era inmortal, pero a medida que el plan avanzaba, todos se enterarían de una triste realidad.

Esta figura extraña a quien llamaban el Artesano Carmesí era en realidad Vicente, un viejo compañero de los mallkis, que en un arrebato de ira y venganza, había abandonado su razón de ser y había jurado tomar represalia contra sus antiguos compañeros a toda costa, entregando su alma sagrada en el proceso a un ser superior de pura corrupción. A pesar de ser un tema personal, el grupo en ese momento vio que la única opción viable era colaborar, porque cuando el mundo está en problemas, los verdaderos héroes emergen.

El enfrentamiento final

Tras trazar un plan quizás un poco confuso por sus diferentes capacidades, pasaron a la acción. Para derrotar a Vicente, ahora convertido en una momia perdición, debían intentar lograr que volviera a tomar su forma humana por voluntad propia, para así envenenarlo con una sustancia que los mismos mallkis habían descubierto tiempo atrás, capaz de dar muerte definitiva a una momia y a sus almas inmortales, y que ellos mismos por seguridad habían escondido en lo profundo de la tierra de las sombras. El problema era que la única ancla que Vicente tenía a su humanidad era su esposa e hija, ambas sacrificadas por estos mismos mallkis tiempo atrás.

Así que el grupo se puso en marcha: los despertados por su lado se enfrentaron al subconsciente de este poderoso enemigo, donde habían descubierto una vulnerabilidad a pesar de estar protegido por sus amuletos. Estando dentro lograron dormirlo y así los kithains del lugar entraron al mundo de los sueños, porque según dicen antiguos relatos, nadie muere mientras sea soñado. Los hijos de Caín decidieron buscar el veneno que se encontraba escondido en las tierras de los muertos, para tenerlo listo en caso que el plan de los kithains funcione. Quizás lo más peligroso recaía entre los garous y los mallkis, pues debían proteger y ayudar a acercarse al altar a los magos y kithains para que pudiesen recuperar los recuerdos de Vicente, enfrentándose de manera directa a todos los súbditos del Artesano Carmesí.

Después de un indeterminado tiempo, quizás minutos, tal vez horas enteras, como si se tratase de un meteorito lleno de esperanzas, un portal se abrió y el grupo de changelings cayó desde cielo con algo entre sus manos, al mismo tiempo que poco a poco, aquellos a cargo de mantener a la momia dormida, recuperaban su consciencia.

Con el plan en marcha y con dos partes terminada, aún faltaba lo peor, las batallas se intensificaban y Vicente, el Artesano Carmesí, había despertado furioso. Apenas notó a sus antiguos compañeros mallkis se lanzó contra ellos con todo el odio que guardaba hasta ese momento, la venganza alimentaba sus actos. Uno a uno fue encontrándolos y despedazándolos por todo el campo de batalla, y cuando solo faltaba el último de ellos, los hijos de Caín atravesaron aquel oscuro portal lleno de lamentos con un venenoso líquido de esperanza. Sin embargo la caja con los recuerdos que los kithains habían recuperado aún estaba lejos de la vista de Vicente, así que, en un último acto de desesperación, los artesanos de la voluntad unieron su poder para proyectar el contenido de la caja justo al frente de la momia perdición, y como si del mismo mundo de los sueños emergiera la salvación, este oscuro ser se conmovió ante lo que se encontraba frente a él. La imagen de sus seres queridos le hizo recordar momentos que había enterrado en lo profundo de su ser, lo hizo conectarse con su forma humana nuevamente, lamentándose en lo que se había convertido, pero no alcanzaba a darse cuenta de la ilusión en la que había caído cuando, en tan solo un parpadeo, un vástago atraviesa la carne del Artesano con un solo corte de su espada empapada por el veneno del olvido, dándole fin a su eterna existencia.

Después del caos

La muerte del Dios Olvidado repercutió en la tierra, un rugido desgarrador afloró desde sus entrañas y provocó que todo comenzara a derrumbarse, apenas dándole tiempo a los héroes para salir de ahí, sepultando para siempre aquel mal debajo de la laguna.

El temblor que se sintió esa noche no pasó inadvertido, desde los círculos secretos más altos de la sociedad llegaron distintos tipos de especialistas para dar explicaciones que satisficieran a las familias de las víctimas afectadas. Esa noche las autoridades explicaron que el fuerte temblor grado 5.3 con epicentro en la zona central había desmoronado un antiguo sector arqueológico donde los miembros del grupo sectario de Pudahuel, responsables de los secuestros de la comuna, escondían los cuerpos de sus víctimas. Dijeron que el extremo narcisismo de su fanático líder, producto de las medidas de cuarentena, lo llevó a creer a él y sus seguidores que la verdadera medida para terminar con el covid eran los asesinatos en los que estuvieron involucrados, acusándolo de paranoia y psicopatía, mientras reforzaban que la única solución real era por medio de la ciencia, cuando las vacunas comenzaran a repartirse en el país.

Todo Santiago quedó afectado esa noche, y a pesar de las explicaciones, muchas cosas quedaron sin resolverse, pero mientras la gran mayoría solo se sigue haciendo preguntas, un pequeño grupo emergió esa noche como héroes de sus propias facciones, volviéndose mucho más importantes para la seguridad de esta ciudad.

O al menos, eso es lo que ellos creen…

Esta historia continuará en la segunda parte del evento:
El lamento de los dioses caídos.