La profecía final

Ivan Espada Sagrada, Rey de Santiago

En las místicas tierras de Santiago, donde los Kithain danzan al ritmo de las hebras del destino, una profecía ominosa anunció el fatídico destino del noble Gwydion. Las enigmáticas hebras predecían que alguien perjudicado por el rey Iván le arrebataría la vida con una espada maldita, desatando una cadena de acontecimientos que el monarca buscaba evitar a toda costa.

Convocó, pues, un conclave de Kithain en la majestuosa Casa Daireann. Figuras destacadas de las nobles casas y distinguidos seres mágicos se reunieron para resolver esta inminente amenaza. Las sospechas apuntaban a dos hadas: Roldan, noble Sidhe Arcadiano y regente del Nido de Arañas, y Gwydion disidente, quien acusaba al rey de ser una farsa sedienta de poder y generadora de graves crímenes contra el ensueño. Otro nombre que surgió fue Brancos, el Sátiro, Ex Capitán del tren Huracán, condenado por un geas de infortunio que lo condenaba al fracaso en toda empresa.

En medio de la reunión, Iván acusó directamente a Roldan en busca de justicia por parte de Gwydion. Sin embargo, la Casa Daireann, en un acto de hospitalidad, restringió el juicio, lo que llevó a un acuerdo: si Roldán demostraba su inocencia, serían ellos quienes buscarían a Brancos para interceptar el fatídico destino.

La Espada Sagrada

Aquellos que se pusieron en marcha en busca de Brancos, un grupo compuesto por seis kithain, miembros clandestinos de la “Sociedad del Octubre Negro” (SON), ya estaban al tanto de esta profecía. Sin embargo, Ivan no anticipaba que sería Alister, el Sluagh, quien llevaría a cabo el fatal acto utilizando la legendaria espada nacida del terror de la invasión española a los antiguos pueblos. En su travesía, se encuentran con Kath, quien les insta a contactar con Vladimir Carleone, un mago perteneciente a la Orden de Hermes y también miembro de la SON. El objetivo es que, una vez regresen con Brancos, desencadenen el siniestro destino del rey de Santiago, perforando su corazón con la espada.

Este grupo se reúne con Vladimir en el Parque Forestal, donde les entrega la espada, ya forjada. Es en este momento que Alister se ve consumido por el poder maldito del arma. Un asesinato se cierne en el horizonte.

Posteriormente, el grupo se embarca en la búsqueda del Sátiro perdido. El desventurado Brancos se ocultaba bajo el Puente Cal y Canto, utilizando sus habilidades para mantenerse en la sombra. Consciente de que todo lo que toca se marchita, Brancos accede a regañadientes después de una intensa disputa, quien no está completamente convencido. Sin embargo, el capitán considera que su intervención podría evitar la muerte de Ivan.

El Cáliz de las Pesadillas

Tras la reunión, Iván solicita a un grupo de Kithains provenientes de diferentes regiones que se queden, ya que al no pertenecer a la ciudad de Santiago, no han tenido relación con los posibles culpables y, por ende, no se han visto influenciados por sus palabras. Les comenta que su rol consiste en proteger a la ciudad del aumento constante de la banalidad y que, si bien cualquiera podría asumir esa tarea al principio, la carga es demasiada y no sería justo de su parte abandonar a su comunidad, seguidores y soñadores por un mero capricho del destino o por deshacerse de un problema para él. Está dispuesto a cumplir el rol de un villano para que nadie más tenga que soportar ese peso en sus hombros.

Al principio, los Kithains no le creen mucho, pero después de analizar sus palabras, gestos e intenciones, se dan cuenta de que son verdaderas asi que le preguntan cómo pueden ayudar. Iván toma un libro muy especial, uno que muestra la ubicación del cáliz, y el grupo llega a la conclusión de que se encuentra en el pueblo de Pomaire, a las afueras de Santiago, mientras Eine entrega un preciado tesoro para la casa Eiluned: unas clavas pertenecientes a un querido miembro de su casa que sufrió un fatal destino. Iván les entrega una carta escrita de su puño y letra, para que puedan demostrar la importancia de su misión.

El camino en sí no era complicado, sin embargo, se ven obligados a utilizar medios de transporte como el metro y la locomoción interurbana, comprobando la excesiva banalidad que se encuentra en cada lugar por donde se desplazan, incluso llegando a casi abandonar la misión. Tras enfrentarse a situaciones cotidianas de los santiaguinos, logran sobrevivir al viaje en el metro.

Luego, por medios algo dudosos y poco convencionales, logran sobrevivir al viaje en la micro que los llevaría a su destino. Al llegar a Pomaire, se encuentran con Don Salvador, un anciano artesano de greda en la entrada del pueblo. Sin embargo, mientras intentan obtener información, descubren que todo lo relacionado con el poderoso cáliz ha sido borrado de su memoria. En ese mismo lugar, conocen a Nacho, un Inanimae que produce la cerveza artesanal local, quien los guía y acompaña hacia el feudo local, el Taller de la Greda, perteneciente a la casa Dougal.

Este lugar del ensueño parece ser una sala de ventas con un taller para diferentes creaciones artesanales, y son recibidos por Nerissa, una simpática Piskie que les comenta que el cáliz no está en poder de la casa. De hecho, la última vez que lo vieron fue hace unos meses, pero probablemente Terrabrisa, otra Inanimae que custodia el claro local, podría tener información sobre su paradero. Debido al poder que representa este objeto, buscan a Dorian, el Nocker del Feudo, para que confeccione un recipiente para su traslado, sin considerar el carácter del Kithain, quien, como de costumbre, se encontraba discutiendo con otro Inanimae, culpándolo de todos sus males.

Después de varias negativas, Dorian accede finalmente a crear y entregarles una caja de transporte, y el grupo se dirige al Claro. Terrabrisa los recibe muy cortésmente y les ofrece ingresar a su ancla, preguntándoles para qué desean el cáliz, ya que es un objeto extremadamente peligroso que había caído en malas manos anteriormente, y no estaba de acuerdo con entregar algo de tal magnitud sin más. Sin embargo, cuando el grupo menciona que vienen de parte de Iván Espadasagrada, el Rey de Santiago, ella se muestra más dispuesta a negociar, toma la carta emitida por Iván y la fusiona con el poderoso objeto, asegurándose de que el cáliz llegue a las manos del regente.

El grupo agradece a la Inanimae y regresa a la casa Daireann para entregar lo que se les había encomendado al rey.

La Espada Sagrada vs El Cáliz de las Pesadillas

Una vez más, los protagonistas se reúnen en la morada de Daireann. En esta ocasión, los defensores del rey, confundidos y perplejos, presencian cómo Ivan rompe el juramento de hospitalidad, invocando el poder del cáliz para maldecir a Roldán y así poner fin a la amenaza que representa. Con el fin de detener el asedio de los miembros de la SON, Ivan recurre a un acto drástico: utiliza a la hija de Roldán para doblegarlo y someterlo a su voluntad en medio del enfrentamiento.

En una jugada audaz y definitiva, Roldán presenta un tesoro conocido como la Gema Escarcha, la cual emplea para intervenir en la tragedia que amenaza la vida de su hija. En este acto, pronuncia un juramento de exilio, comprometiéndose a retirarse a los abismos del ensueño más profundo.

Mientras tanto, el grupo encargado de proteger a Ivan emprende una búsqueda deliberada de los tesoros oscuros, la Espada y el Cáliz, invocando el poder del ensueño para controlar la situación. Sin embargo, subestiman la insidiosa naturaleza de estos tesoros, ya que su posesión conlleva un alto precio.

El destino de la espada y el cáliz queda entregado al azar. En una acción conjunta, Alister y su compañera Valikaru evocan el mismísimo ensueño para materializar el fatídico desenlace: Ivan cae víctima del arma maldita, empalado por ella.

El Glamour se desvanece

Aquellos Kithain que lograron recuperar el cáliz abren un portal que los transporta a Iquique, habiendo adquirido control sobre él. Utilizando sus asombrosas habilidades, se desvinculan de la situación, dejando el cáliz en Iquique y alejándose de los problemas. El reinado del rey en Santiago ha llegado a su fin, pero los sueños persisten.

Paralelamente, los responsables de la muerte del rey de Santiago son condenados por la casa Daireann, vetados de por vida y acusados de traición por haber atentado contra la hija de Roldán. Como muestra de apoyo a Sofía, la joven heredera, le ofrecen una flor impregnada de glamour, obtenida de los abismos del ensueño profundo.

El saldo para la SON es agridulce: si bien lograron eliminar al rey, perdieron la Gema Escarcha; si bien deshicieron a Roldán, consiguieron sembrar la discordia en la ciudad, provocando el caos necesario para algún propósito mayor.

En el reino de las hadas, se avecinan tiempos turbulentos.


* Imágenes hechas por Midjourney gracias al auspicio de Space Fantasy