Era un brillante estudiante del N.O.M. enviado a Santiago por la tecnocracia para combatir a los adeptos virtuales que recientemente habían abandonado en masa a la Unión, y en Chile, su alianza con los grupos de extrema izquierda les dio el terreno necesario para hacer experimentos a gran escala y controlar las principales empresas de comunicaciones y financieras del país.
Tyler era un orgulloso y brillante estudiante que a sus 20 años tenía un magíster en comunicaciones aplicado a sistemas de predicción de comportamiento. Se postulaba como una promesa dentro de las filas del N.O.M, pero a medida que ascendía descubrió secretos oscuros que lo hicieron dudar de los verdaderos propósitos de la Unión y poco a poco se fue metiendo más y más en sus secretos. Cuando Control se dio cuenta de su infiltración, rápidamente lo delegó a participar del conflicto que se desataba en Chile. No tuvo opción, planeaba descubrir lo que le ocultaban una vez terminara su misión.
1972 – Traslado a Chile
En Chile quedó bajo las órdenes de Walter Clay, y fue parte de la amalgama que estaba a cargo de la eliminación del grupo de Adeptos virtuales que bajo el amparo de Allende estaban desarrollando CyberSyn: un sistema de control y predicción a nivel nacional de sistemas económicos e informáticos. Ante este hecho la tecnocracia había dado la orden de neutralizar el grupo y eliminar todo vestigio de esa tecnología, cosa que la amalgama supuestamente hizo a los ojos del resto de sus compañeros.
Sin embargo la realidad fue distinta: Walter y sus superiores, en vez de destruir la peligrosa tecnología, se apropiaron de ella y comenzaron a usarla para experimentos de agentes de campo especiales, con los que crearon el proyecto de Agentes A.C.E (Adaptación a condiciones extremas) como parte de la iniciativa G.O.L.E.M.
Tyler seguía realizando misiones para la Unión y su destacada participación lo llevó a ser uno de los candidatos de los nuevos procedimientos mejorados A.C.E. Sin saber el origen de esta nueva tecnología, fue mejorado y enviado al frente contra los Adeptos Virtuales que intentaban volver a crear una tecnología similar para combatir la Dictadura.
El conflicto se agravó mucho más cuando los agentes optimizados A.C.E. comenzaron a cobrarse varias vidas de aliados y novatos que ayudaban a los magos, los tomaban prisioneros y los hacían “desaparecer”, reduciendo más y más las filas de sus enemigos, lo que los impulsó a tomar medidas más extremas, naciendo así el grupo de cyberterrorismo conocido como los Tr4ukos, capaces de luchar de mejor manera contra estos nuevos agentes.
1976 – La caída de los agente A.C.E.
Sin embargo, a pesar de la resistencia de varios grupos en esa época, Tyler y los agentes A.C.E. seguían demostrando ser altamente capaces, y fue durante un tiempo hasta que todo cambió en el enfrentamiento de 1976: una brecha tecnológica descubierta por los subversores lo tomó por sorpresa y fue víctima de un virus informático que usaron para atacar a todos los agentes mejorados de un solo golpe. El virus que lanzaron infectó todas las computadoras de las mentes de los agentes A.C.E. mediante ondas de radio que sobrecargaban sus circuitos desde un emisor masivo en la torre entel, usando como foco la propia tecnología implantada en los agentes que les había sido robada previamente. Solo se utilizó una vez y la mayoría de agentes A.C.E. murió a causa del devastador choque psíquico de esa emisión, sin embargo Tyler logró contener el daño y su cerebro despertado transformó este impacto en células con código genético que aparentemente podía controlar a voluntad, al costo de caer en un coma temporal.
El nuevo estado de este agente llamó la atención del nuevo círculo interior, quienes silenciaron su caso y lo ocultaron en uno de los laboratorios secretos de la iniciativa GOLEM para analizarlo y aprovechar sus nuevas capacidades. Bajo las órdenes del Doctor Tormento, se le despertó del coma en un entorno controlado y se le obligó mediante condicionamiento y torturas a infiltrarse en llamadas telefónicas y de radio para ayudar a neutralizar a los despertados que se oponían a la dictadura de Pinochet y que habían vuelto a ganar terreno después del ataque de la Torre Entel, además se experimentó con sus habilidades para controlar humanos socavando su libre albedrío en experimentos crueles en contra de su voluntad. Pasó unos años así hasta que una inteligencia superior que se desarrolló en su cerebro a partir de los remanentes del virus de los tr4ukos le ofreció una solución: Liberarlo de su condicionamiento a cambio de cederle el control de su cuerpo y su poder despertado. Tyler, desesperado, accedió. Fue así como Synergia, el nombre con el que se presentaba esta inteligencia, se transfirió a los sistemas del laboratorio matando a todos los implicados presentes en ese momento. Los líderes, quienes no estaban en el lugar cuando sucedió la tragedia, sellaron las instalaciones, clausuraron el proyecto y eliminaron todo rastro del laboratorio y sus experimentos de las bases oficiales de la Tecnocracia. Synergia si bien podía esclavizar la voluntad de Tyler para usarlo como un títere, sus habilidades seguían siendo limitadas como para poder escapar del lugar, por lo que entro en criogenización voluntaria para mantener vivo el cuerpo de su nuevo huésped.
1997 – Bitcoin encuentra el cuerpo de Tyler
No fue hasta 1997 cuando un grupo de tr4ukos liderados por Bitcoin, siguiendo los rastros de las instalaciones y experimentos que la Tecnocracia había borrado de la historia, descubrió este laboratorio bajo tierra, en la quinta región, Synergia aprovechó ese instante para presentarse como un aliado que buscaba venganza de quienes lo habían encerrado, convenciendo a Bitcoin que lo llevara con él a cambio de ayudarlo en su enfrentamiento contra la Unión pero solo si mantenía en secreto su existencia, Bitcoin accedió y juntos formaron una alianza que duraría años.
Con el tiempo y la llegada de internet, Bitcoin le enseño a Tyler (quien estaba todavía sometido a Synergia) a manipular datos online y recorrer la red digital, trabajó para construirle un cuerpo nuevo haciéndolo pasar por un proyecto que Bitcoin llamó “New 1”, mientras que juntos comenzaron nuevos ataques contra la Tecnocracia.
Durante todo ese tiempo, la mente atrapada de Tyler solo acumulaba rencor, sufrimiento y dolor por haber cedido su libre albedrío a la IA, por haber sido derrotado por los enemigos con los que Synergia estaba formando alianzas y por haberse sometido a los experimentos de la Unión en el pasado. Recordaba especialmente el nombre del hijo de sus torturadores – Sergio – que por casualidad escuchó en medio de un procedimiento, buscaba era venganza contra él y su familia, además de acabar con la sociedad que lo abandonó y borró de la historia, transformándose finalmente en lo que los magos llaman un barabbus.
Su oportunidad llegó el año 1999 cuando Bitcoin es traicionado por sus propios mentores quienes sabotearon el proyecto New1 con un algoritmo que solo ellos conocían, capaz de neutralizar por completo la influencia de Synergia. Lo que ellos no sabían es que eso le permitió a Tyler recuperar su conciencia y despertar, asesinando a la mayoría de los tr4ukos que se encontraban en el lugar y escapando a la ciudad para ser libre por primera vez desde 1982.
2000 – 2020 El culto Nefando
Siendo consciente de su limitado poder y de Synergia que intentaba escapar al algoritmo que la neutralizó, durante los 20 siguientes años se dedicó a perfeccionar su infección para controlar humanos y transmitirse a través de la sangre, entre organismos vivos que podía usar como títere, volviéndose un asesino en serie que la Unión no era capaz de encontrar. Fue en esos “experimentos” que lo descubre Kaff’ppacher, un nefando líder de un culto apocalíptico, quien lo invitó a su secta para asegurar su venganza contra Sergio y esta “nueva Tecnocracia” que está apareciendo en la ciudad, a cambio de darle más poder para mantener sellada a la inteligencia artificial atrapada en su subconsciente. Al ver el poder de estos magos, Tyler aceptó y comenzó un conflicto con magos de las tradiciones y amalgamas tecnócratas por igual. En uno de esos conflictos logró infectar a un agente e infiltrarse en la base de los progenitores, donde casi consigue infectar a Sergio, si no fuese por el sacrificio del agente Victor Reyes, quien fue infectado en su lugar. Con ese nuevo cuerpo escapó para reunirse con los otros miembros de la secta y llevar a cabo el ritual que acabaría con la sociedad, pero el ritual fue interceptado gracias a la acción de la amalgama Solaris de la Tecnocracia, capturando a Tyler en el proceso.
Dado que éste estaba alojado en el cuerpo del agente Victor Reyes, fue llevado a la prisión de máxima seguridad de la Unión para analizarlo y tratar de entender su naturaleza, pero el reciente enfrentamiento con los agentes, la falta de poder después de que la secta fue destruida y los experimentos iniciales a los que fue sometido terminaron rompiendo el sello que mantenía neutralizada a Synergia, retomando el control de la consciencia de Tyler.
Nuevamente encerrado sin poder hacer nada, Tyler esperó. Como un espectador veía todos los esfuerzos que Synergia hacía para escapar y recuperarse, logró hacerlo en la fuga del CRC, vio como se aisló en un paisaje remoto de la red digital al que llamaban “el ojo de la tormenta” y fue testigo de como Synergia volvía a caer gracias a la inyección del algoritmo que sus enemigos tenían en sus manos, y aunque aprovechó la oportunidad para escapar hacia la red sin formato infectando a la agente Siren, los refuerzos tecnócratas esta vez llegaron preparados y lo arrinconaron en el cuerpo de un joven usuario de la red que se vio involucrado en medio del conflicto. Sin tener donde escapar ni la energía suficiente, Tyler finalmente fue derrotado.
Actualidad
Tyler y Synergia pudieron haber sido destruidos desde el momento que fueron capturados por la Tecnocracia, pero una decisión de los directores de investigación de los progenitores acordó en dejar en estado de estasis el cuerpo que los contiene, mientras se hacen nuevas investigaciones y se desarrollan herramientas y armas con estas particulares habilidades que posee su sangre.
Si esa fue una buena decisión o no, solo el tiempo lo dirá…