Sergei Draconov, conocido en los registros operativos como RS-Omega, es uno de los agentes más reservados y difíciles de rastrear entre los Ingenieros del Vacío activos en Chile. Su nombre rara vez aparece asociado a órdenes directas, solicitudes abiertas o cadenas de mando visibles. Cuando lo hace, suele ser bajo autorizaciones parciales, códigos de validación fragmentados o intermediación de terceros.
En la Quinta Región, muchos agentes saben que RS-Omega existe. Pocos podrían afirmar que lo han visto. Menos aún podrían asegurar que han hablado realmente con él y no con una de sus capas de intermediación.
Durante años, Sergei trabajó en Viña del Mar como una presencia discreta pero respetada dentro de la Convención. Sin embargo, a partir de los primeros indicios contemporáneos de la Amenaza Nula, redujo su exposición hasta convertirse prácticamente en un fantasma institucional. Desde entonces, casi toda comunicación con él pasa por su asistente personal, Irina, un clon operativo especialmente diseñado para filtrar contactos, coordinar solicitudes y evaluar qué agentes podrían ser dignos de entrar en su círculo de confianza.
Su participación en el Proyecto Nexo es reciente y forzada por las circunstancias. Tras el evento de la Luna Roja y el deterioro de múltiples frentes operativos en el país, Sergei no pudo mantenerse completamente al margen. Aun así, interviene de forma quirúrgica: no busca protagonismo ni ascenso, sino identificar qué crisis merecen atención inmediata y qué agentes pueden servir en tareas más delicadas.
La solicitud para neutralizar la amenaza del Víbora en Chorrillos fue una de esas operaciones.