Barón del Aeropuerto

Vida mortal

Pablo Ignacio Arriagada nació en Santiago de Chile durante la época conocida como “la cuestión social,” un período marcado por una gran migración y extrema pobreza en la ciudad. Proveniente de una familia de bajos ingresos, Pablo mostró desde temprana edad un notable sentido de liderazgo y astucia. En su adolescencia, se involucró en el tráfico de drogas como soldado, destacándose rápidamente en la venta de sustancias que eran populares en esa época.

A los 18 años, decidió alejarse del tráfico de drogas y comenzó a involucrarse en negocios legales que, en realidad, eran frentes para el narcotráfico y el tráfico de armas. Su habilidad para escalar posiciones en el mundo del crimen llamó la atención del Ventrue exiliado Jofrey McGal, quien buscaba consolidar su poder a través de Pablo. Reconociendo su potencial, Jofrey decidió abrazarlo, transformándolo en vampiro.

Vida inmortal

ras su transformación, Pablo se sintió como un esclavo bajo el control de Jofrey durante una década. Finalmente, conspiró con otros vampiros y mató a su sire, ganando así su independencia. A pesar de haber obtenido su libertad, Pablo nunca simpatizó con la Camarilla, manteniéndose siempre alejado y centrado en su lucrativo negocio de tráfico de armas.

Cuando se construyó el Aeropuerto Internacional Arturo Merino Benítez en 1967, Pablo convirtió en ghouls a personas claves en aduanas y seguridad para asegurarse el control del aeropuerto. Nadie se dio cuenta de su creciente influencia hasta que ya era demasiado tarde. Martín Mackena Rueda, uno de sus ghouls más leales, ocupaba una posición clave en la aduana, facilitando las operaciones de Pablo.

Durante la dictadura en Chile, Pablo jugó un papel crucial en el contrabando de armas para grupos insurgentes, lo que eventualmente le otorgó su libertad. Su odio por los fanáticos religiosos lo llevó a suministrar armas tanto a la Camarilla como a la resistencia en secreto. Con la caída de la Camarilla, Pablo se alineó temporalmente con el Sabbat, pero continuó operando como un agente doble, vendiendo armas a ambos bandos.

Cuando la Camarilla recuperó el control, se le permitió a Pablo mantener su independencia debido a su valiosa contribución. En el momento de la revolución anarquista, se declaró autarka, rechazando cualquier lealtad a las principales sectas vampíricas.

Actualmente, Pablo posee el 20% de los activos de los Hecata y suministra cualquier cosa que se necesite en la ciudad, siendo una pieza vital en el sistema circulatorio del mundo sobrenatural. Dirige sus operaciones desde las sombras, utilizando una red de ghouls y contactos que le permiten mantener su control sobre el tráfico de armas y otros bienes ilegales. Su influencia en el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), la policía internacional y las aduanas le asegura que sus negocios continúen sin interferencias significativas, consolidando su posición como uno de los vampiros más poderosos y astutos de Chile.