Joven pero capaz soldado, miembro de los Ingenieros del Vacío y la División Fronteriza Terrestre, quien en el pasado habría sido parte del cuerpo de ingenieras de la armada, despertando durante una casi fatídica oportunidad en que falló al desarmar una mina. La explosión no la mató, pero sí de vez en cuando reaparece aquel “pitido post-explosión” en su vida, en momentos de estrés, riesgo o al despertar de pesadillas (es su genio).
Matos es antes una soldado y luego una persona; antes un miembro de la División Fronteriza y luego una persona con sus propias opiniones y pensamientos respecto a cualquier tema. Pues tras su despertar, la iluminación del uso de las nuevas técnicas y métodos científicos que se le habrían delante, la volvieron un agente encantada con probar estas habilidades en el campo. Desde entonces ha aprendido a manejar armas, vehículos y, en general, se ha vuelto una líder de cuerpos de choque para algunas misiones de los Ingenieros del Vacío en la región.
Pero pese a todo lo anterior, Laura sigue siendo una mujer joven, un nuevo miembro dentro de la unión y aún con la mentoría del Comandante Orión, sigue siendo una persona relativamente impulsiva y de gatillo fácil.
Su avatar, el “pitido” tras el caos, intenta enseñarle a detenerse y pensar más, evaluar las consecuencias de sus acciones antes de realizarlas e intenta transformarla en una persona más sensata de lo que hasta ahora ha sido.
Más allá de lo anterior, su efectividad en combate la ha transformado en una (potencial) líder para misiones de alto riesgo, es por ello que suele contar con la ayuda de otros ciudadanos extraordinarios miembros de la unión sin demasiado problema (refuerzos) y vestir armaduras avanzadas capaces de proteger su identidad con moduladores de voz, entre otras cosas (requerimientos).