Entrenado por sus primeros años en el Coro Celestial como un exorcista en el Vaticano y con una gran experiencia lidiando con nefandos o las consecuencias del mal manejo de la magia por el mundo, el Padre Giovanni Santoro se haya actualmente como el guardián principal de la Boveda Celestial de las Reliquias Condenadas, bajo la Iglesia San Antonio de Padua por San Felipe.