Allá por finales del siglo pasado, por los 70, hizo su aparición del misterioso Maestro Alitov, un alma poderosa, pero profundamente caritativa, preocupada por el incierto futuro, el bienestar de las personas y la unidad del culto en la región. Por ende, y al cabo de algunas aventuras y paseos por los cerros de Valparaíso, acabó por asentarse de manera permanente.
Allí se hizo una casa, una familia, invitó viejos amigos de tierras lejanas y se dio a la tarea de formar un culto unido, bajo las ideas y esperanzas de Sh’zar. La creación de un grupo que no perdiera el disfrute y el bienestar de los demás como sus mayores focos.
La Cascada de Alitov: Consciente de cómo la gente tiende a olvidar a sus maestros si es que estos cargan poderosos efectos de Arcano, Alitov afianzó su heredad personal a un punto de la umbra alta, la escudó con un poderoso hechizo y le enseñó a sus discípulos a acceder al sitio a través de técnicas de meditación con inciensos y música.
El lugar es un hermoso lago alimentado por una constante cascada que cae del cielo mismo, esto rodeado por un bosque siempreverde, lleno frutos maduros y dulces en las mismas ramas de los árboles. Aquí, sus habitantes arman cabañas simples con los árboles cercanos y preparan constantemente un delicioso vino, tallando sobre los mismos toneles en que lo mantienen, las diferentes enseñanzas del maestro.
Y algún lugar, en lo profundo del bosque, se mantiene un plácido claro con un inmenso árbol en medio, que por uno de sus lados haya tallado el antiguo Código Ananda.
La Cascada de Alitov es un sitio de reunión y meditación, pero también uno de alegría y fiesta, pensado para recordarle a sus discípulos, aún en los peores momentos, que el foco del Culto está en mantener la idea de la curación de otros, la alegría, la fiesta y el humor.
Solo contados discípulos suyos conocen el método de meditación y suelen emplearlo cuando necesitan reunirse en secreto o cuando alguien dentro del culto está preparado para ser un miembro formal del mismo.
Consciente eso sí de sus particularidades, su limitado tiempo restante en nuestro mundo y las dificultades de reunión por el Chile de la época, se dio principalmente a una tarea que aún a día de hoy sigue influenciando a las nuevas mentes del grupo.
El Maestro Alitov se mantuvo a cargo del grupo hasta el 2010, tiempo durante el cual dio la bienvenida a un buen número de miembros que a día de hoy deben dirigir al culto en su lugar. Siempre fue una persona caritativa y preocupada, primero dada a hablar y pensar que a pelear. Pues pese a su inmenso poder, el conocimiento de un futuro incierto y el foco de curar a una ciudad dañada por años de descuido, lo hacían mantener la idea de que el odio solo podía traer odio.
El Maestro Alitov desapareció ese mismo año, tras cantarle cumpleaños feliz a su discípula Amanda Wielki y regalarle su botella de licor favorita.
Algunos dicen que finalmente ascendió, otros dicen que murió o que la Tecnocracia lo secuestró, pero sea cual sea la verdad, hay dos cosas que son seguras; una es que sus discípulos y amigos cercanos pueden recordarlo bien; y la otra es que la cascada sigue en pie.