Recientemente convertida en una vampiro para cumplir con los designios de su sire, Aurora (su nombre artístico) anteriormente trabajaba como un puente para el aquelarre verbena de Vichuquen y la comunidad cultural de la municipalidad que mantiene vivo los mitos de brujos y brujas de la región.

Siendo humana siempre admiró la capacidad mágica de sus hermanas en el aquelarre, pero nunca obtuvo un lugar importante ahí, ya que no fue capaz de despertar su propio poder. Frustrada, por años su corazón se fue llenando de envidia y tristeza, lo que la llevó a un oscuro camino para cambiar su destino. Fue así como después de algunos años encontró la oportunidad en un viaje a Santiago.

Dado que ella era la encargada de las relaciones públicas del grupo frente a los otros grupos Verbena del país, la anciana le pidió que llevara a sus 3 alumnas a buscar a Hémera luego de que ésta se escapara y robara un preciado tesoro del lugar, pero fue en ese viaje que es contactada por una antiguo miembro exiliado del aquelarre:

Madre Solandis la contactó por medio de pesadillas e ilusiones en superficies reflectantes, quien sintiendo el pesar de su corazón le habló a solas para proponerle un trato.

Le contó las historias de las Baharis que las ancianas de Vichuquén les habían ocultado. La convenció de que su pelea era justa, y le contó que ella había sido expulsada de ahí por pensar distinto. Le ofreció una oportunidad, la posibilidad de ser una de ellas, con el mismo potencial.

Así fue como después le contó sobre rumores de que el Patrón estaba también por ahí, le dijo que no hiciera caso a las ancianas de allá. Que lo encontrara y le pidiera un favor, si lograba cumplirlo le daría el poder que ella tanto ansiaba y la posibilidad de ser miembro del grupo.

El temor era grande pero su ambición aún más, y cuando conoció al Patrón, le comentó que Solandis estaba guiando al antiguo grupo que él había abandonado. Con eso llamó su atención y logró llegar a un acuerdo con él: robar un ritual a manos de Gibbs a cambio de entregarle un alma despertada, lo que Solandis necesitaba.

Así, una vez que ella llegó con el joven Bastián al jardín de las baharis en Santiago, ella le presentó a la mujer que le daría el poder de crear hechizos, Elena Montero, antigua vástago que quería fortalecer las filas de su culto después de haber sufrido un duro golpe contra lo que ellas llaman la segunda inquisición. Por solicitud de Madre Solandis accedió y se transformó en una vampira.

Aurora ayudaba a las hermanas mayores para lograr un ritual que pueda devolverles el poder a la secta que perdió frente a la segunda inquisición, pero una cábala de magos lo impidió a último momento y su ritual fracasó, para caer inmediatamente después de eso en las manos de los cazadores que las habían acorralado esa noche.