El Cáliz de las Pesadillas es un artefacto de gran antigüedad y poder en el mundo feérico. Se dice que fue creado por un ser oscuro y retorcido, un ser que se alimentaba de los miedos y las pesadillas de los soñadores. Este ser, conocido como el Devorador de Sueños, buscaba extender su influencia y sembrar el caos en el Ensueño.
El Cáliz de las Pesadillas tiene la capacidad de alterar y distorsionar los sueños y las realidades, sumergiendo a los soñadores en pesadillas interminables y alimentando los miedos más profundos de sus corazones. Con cada sueño corrompido, el Devorador de Sueños crecía en poder y su influencia se extendía aún más.
Durante siglos, el Cáliz de las Pesadillas estuvo oculto en algún rincón olvidado del mundo feérico, protegido por poderosos encantamientos y guardianes leales. Sin embargo, en un acto de audacia y osadía, el ser malévolo logró desenterrar el artefacto y llevarlo al mundo mortal, específicamente a la localidad de Pomaire en Santiago de Chile.
Con el Cáliz en su poder, el Devorador de Sueños planeaba desatar una ola de pesadillas sobre la ciudad, sumiendo a los soñadores en un tormento perpetuo y alimentándose de su sufrimiento. Su objetivo era debilitar el vínculo entre el mundo mortal y el feérico, sumiendo a Pomaire en una espiral de oscuridad y desesperanza.
Más tarde, se revelaría que la aparición del cáliz de las pesadillas en el mundo de otoño se habría concretado casi cercano a la fundación de pomaire, cuando uno de los artesanos locales llamado “Salvador” fue maldecido con un Geas por un Kithain corrompido por el devorador de sueños.
Según se cree, el Geas maldecía a toda su descendencia intentando recrear la obra magna del primer “Don Salvador”, sin embargo, estarían impedidos en su cometido hasta que alguien usase por primera vez el cáliz. Tras la incursión de algunos Kithains de la casa Eiluned contra la banalidad, uno de ellos entró en confusión y asesinó a sus pares, al recuperar la consciencia, y darse cuenta de la realidad, culpó al ensueño y tras conocer la leyenda del cáliz, emprendió su viaje reencarnación tras reencarnación para adquirir tan ancestral objeto y tomar venganza contra el mismísimo ensueño, convirtiéndose en Morwen, el primer Daunthain de la casa Eiluned Local.