En uno de los tantos callejones de Valparaiso, al lado de uan peluqueria y un centro comercial de dos pisos en franca decadencia se encuentra tras una reja negra un bar cerrado de dudosa reputación. Dos bancarrotas y nunerosas redadas de la PDI adornan su pintoresca historia. Pero para aquellos que saben de magia y que se han involucraso con el peligro Gremio de Hechiceros de Valparaiso el bar es otra cosa.
La fachada dn si no es mas que un adorno, un disfraz de lugardemala muerte para ocultar lo que en verdad riene valor en su interior. Puesto que una vezcaida la noche. Y con las palabras correctas, uno puede entrar por las puertas del barpara encontrar un lugar mucho mas glamouroso y privado. “El club del habla fácil” tsmbien conocido como la segunda sede del gremio.
Construido como un lugar para ocultarse y negociar información el club ha conocido periodos altos y bajos dentro del gremio. Su estructura destaca por su simpleza con nulerosas puertas y sslones de bailes protrgidos por glifos qie si no son abiertos de la forma correcta llevan de vuelta al club abandonado y deshauciado que sieve de fachada. Pero aquellos que saben leer los glifos o van bidn acompañados pueden ver el secreto con sus propios ojos. Un speakeasy porteño y lujoso de usanza igual a los clubes clandestinos abiertos durante la dictadura.
Toda información tiene un precio, cualquier dato esta a la venta. Y la gente que viene a escuchar la musica, tomar un trago y bailar suele ser la mejor dateada de la ciudad.
Solo recuerde dejar sus armas y rencillas en la puerta caballero. Creame, no quiere que lo que pase en el club se vuelva “personal”.