Origen
La agente guerrero, a diferencia de muchos otros miembros del Sindicato, nació pobre, en un barrio marginal de Calama. La indiferencia y problemas alcohólicos de su padre la marcaron desde pequeña, volviéndola una niña muy violenta en el colegio y obligándola a pasar más tiempo en la calle que en su casa. Creció de colegio en colegio, y su brutalidad se empezaba a hacer conocida en su barrio, metiéndose en negocios ilegales y formando parte de algunas bandas, era un caso perdido hasta que un profesor le recomendó canalizar esa rabia en una actividad física. Eligió el Taekwondo, donde su sensei la instruyó para ser mejor persona y alumna. Durante ese camino fue poco a poco dejando su familia y la calle, hasta que al cumplir 18 años termina yéndose de ahí y de Calama.
Vida nueva en Antofagasta
Para pagar las clases de taekwondo, tuvo que trabajar en lo que sea, fue entonces dónde conoció a Fabio Gonzáles en Antofagasta, cuando hizo de camarera en un hotel donde se daba una conferencia de energías renovables. Mientras servía el cattering en el salón de invitados, notó con una agudeza anormal, que entre la multitud había un sujeto extraño que no le quitaba los ojos a Fabio, y cuando notó que se acercaba a él, aprovechó de neutralizarlo y quitarle una daga de madera con la que intentó matarlo. Fabio sorprendido de cómo esta chica previó la situación, a diferencia de sus guardias personales, la invitó a que fuera parte de su equipo de seguridad, le pagó la universidad y sus clases de artes marciales. Con el tiempo además recibió un “entrenamiento especial” que le explicó las verdaderas amenazas de la humanidad, convirtiéndola en un agente especialmente dedicada, dándole un lugar dentro del Sindicato. Desde ese momento nunca más se separó de Fabio.
Actualidad
Con el tiempo, se fue involucrando en todos los negocios y movimientos que Fabio hacía, se volvió su mano derecha y experta en armas. A ella le tocaba el trabajo sucio, pero su trasfondo en las calles le permitió cumplir este papel sin mayores problemas. Con el tiempo se fue endureciendo y ganando fama entre los delincuentes y algunas criaturas sobrenaturales, la apodaron la “agente guerra” por sus métodos violentos.