Guardiana de Estación central, Pedro Aguirre Cerda y Cerrillos
Vida Mortal
Javiera Pereira nació en una cuna acomodada y católica en los sectores de Providencia de la región metropolitana. Al momento del golpe de estado, Javiera era muy pequeña para entender lo que sucedía, sin embargo, el ambiente político de represión sería una expresión más en la historia de su vida. La historia de rebeldía de Javiera comienza en su adolescencia. Los toques de queda restringían el movimiento y los deseos de descubrir lo que había mas allá solo se incentivaban. Su historia con la iglesia católica se fue destruyendo a medida que iba leyendo filosofía y generando la idea que, la construcción de la institución religiosa era altamente machista y ficticia.
Pronto, comenzó a escaparse de su casa para poder festejar con sus amigos, hasta que, en una de las celebraciones, fueron emboscados por carabineros y detenidos. Su apellido (desconocido hasta ahora) la salvo de quedarse y solo fue devuelta a su casa, pero dos de sus amigos no tuvieron tanta suerte. Sea
real o no, pero afiliaciones con movimientos extremistas, les costaron su desaparición. Javiera nunca más los vio. Esto lleno de angustia y agonía su corazón e intensifico su participación en contra de la dictadura.
Participo en las primeras protestas y se convirtió en una mujer importante en las campañas por el “NO” a los 17 años, convocando más personas a la causa. Cada día que pasaba, más se alejaba de su familia hasta que un día, solo no volvió más a casa.
En 1988, en las celebraciones, uno de los gestores de la campaña por el “NO”, se le acerco con una propuesta, una que la llevaría a llevar su pasión a nuevos niveles.
Vida Inmortal
Su abrazo fue tán rápido como su furia política. Acompaño a su sire a esta nueva forma de ver la sociedad, donde la política se había convertido en un asunto con tonos inmortales. Eugenio, su mentor, tuvo un trato diferente con ella y en vez de visualizarla como alguien inferior, la trató como un igual. Discutian fervientemente sobre el significado de la camarilla y las revoluciones anarquistas del pasado, asunto que siempre la llevo a preguntarse porqué el clan se encontraba en la camarilla. En el 2012, cuando los brujahs abandonan la torre, ella rapidamente buscó comenzar la revolución. Lo primero que hizo fue viajar a Valparaíso, a conocer a la rebelde anarquistas Elysa Starek, con la cuál conspiraria para formar un ejército y liberar santiago. Es ahí donde conoce a su amada amiga Kuyen y al mismo tiempo, conocería los modos inusuales de Elysa para entender el anarquismo.
Sus diferencias de opinión, en función de la política de permitir o no ghouls en los terrenos liberados, la hizo abandonar a Starek después de la toma de Santiago centro. Su popularidad dentro del anarquismo le dio suficiente poder político para ser nombrada dirigenta de los territorios de PAC, estación central y cerrillos.
Actualmente, pelea contra la corrupción ejercida por la iglesia de la serpiente y contra los barones mas extremistas de la ciudad.