Más conocido como profesor García, fue un miembro clave en el análisis y descubrimiento de sujetos potencialmente peligrosos para la Unión en la época de los 80.

Siendo aún joven, sus propuestas de procedimientos flexibles para encausar miembros fuera de la Unión a sus propósitos lo llevaron rápidamente de las aulas de clases a un miembro activo de los Vigilantes. Su trabajo en la educación de adolescentes de las masas lo posicionaron como un experto analista de casos subversivos frente a sujetos que adoptaban como guía. Sin embargo en la época de los 80 su trabajo fue delegado a un cargo menor por órdenes del círculo interior.

Siendo parte de las aulas escolares, sin embargo, logró encausar de manera indirecta varios jóvenes que estaban en completo desacuerdo con la dictadura del país, siguiendo los protocolos legales y formales que escasamente existían en esa época. Sin embargo muchos de sus estudiantes murieron o desaparecieron, lo que causó una gran frustración contra su propia institución, que no hacía nada al respecto.

Esto lo llevó a investigar a sus mismos compañeros, lo que llamó la atención de Osvaldo Bitar, quien encontró en él, un pilar esencial para el levantamiento interno que organizó contra los nefandos infiltrados en la Unión.

Sin que nadie lo supiera, junto a otros miembros, llevaron a cabo una sutil campaña para cortar de raíz la corrupción. Cuando lo lograron, Humberto se ganó el puesto de vigilante de campo mientras Bitar estaba a cargo.

Durante años, logró información que nadie sabía como la obtenía y sus resultados eran óptimos para el nuevo grupo, sin embargo cuando Bitar desapareció en la anomalía dimensional, le fue ofrecida la jubilación en un cargo educativo dentro de los vigilantes, para que le enseñara a los nuevos integrantes una introducción a su misión dentro del cargo, los que terminaron apodándolo como el “Profesor garcía”