Rol: Profesor del Optativo de Formación en Autodefensa (OFA)
Credo asociado: Marciales
En la EGA, hay entrenadores y hay sobrevivientes. El Arcángel es ambas cosas. De pocas palabras y mirada filosa, Gabriel Ramos es el instructor responsable del Optativo de Autodefensa, y si bien no sigue un método pedagógico tradicional, todos los que pasan por su clase aprenden una verdad simple: nadie te va a salvar. Aprendes o te rompes.
Su apodo lo arrastra desde los 18 años, cuando ya era un mercenario conocido en Bajos de Mena por su capacidad de caer en medio del fuego cruzado con precisión quirúrgica. Criado en la calle, formado entre fierros, tiroteos y traiciones, El Arcángel no tiene discursos motivacionales. Solo enseñanzas talladas en heridas.
No habla de fe, ni de justicia. Habla de huesos, sangre, puños y calle. Cree que lo único que se graba en serio… es lo que duele. Por eso sus clases no se dictan en pizarras: se sudan en colchonetas gastadas, se corren en pasajes con barro, se sangran en patios oxidados.
Entrenar con él es pasar por circuitos de obstáculos con basura real, simular emboscadas en departamentos abandonados, y aprender a defenderse con cualquier cosa: un fierro, una botella, una llave inglesa. Todo sirve… si se usa antes que el otro.
Los alumnos que sobreviven a su optativo no salen invencibles. Salen despiertos. Con la mirada tensa. Con los músculos cargados. Con la idea clara de que en la calle, ganar no es matar. Es no morir.
“En la calle, el más rápido y el más brutal sobrevive. Aquí te enseñamos a ser los dos.”