Los infernalistas existen en el mundo desde hace miles de años, y en Chile no es la excepción. el Culto de Antumael, tambien llamado el Trono de Magma y Ceniza, o La Gran Sierpe, existe hace miles de años en el territorio. no se sabe con certeza quien o quienes fueron sus primeros cultistas entre los pueblos originarios, pero de todas formas se le reconocía al mismo encadenado como un Peripillan, la estrella caída y encerrada en el minchemapu, el cual se conectaba con su culto por medio de un enorme monolito labrado de la roca del mismo meteorito desde donde cae del cielo. Durante las eras posteriores, ciertos cultistas mapuches como lo fue Aucan Tolicheo al robar el Kultrun Sagrado de invocación y siglos después Aufun, un ancestral vampiro Kalku, se encargaron de de reactivar el culto y recolectar la fe necesaria para su amo.

La Gran Sierpe enseña a sus fieles a entregarle su fe de una forma enfermiza y trastornada ya que, a causa de su tormento cree fervientemente que la humanidad debe expiar sus pecados al no apoyar a los Ángeles rebeldes. Para esto, sus fieles cultistas deben someterse al dolor mas intenso que solo la carne y el espíritu pueden sentir. El resultado es que sus seguidores humanos mas fervientes pasan por distintos estados de degeneración, autoflagelandose constantemente al mismo tiempo que expresan el sadismo mas puro que pueden producir. Llega un punto en que sus esclavos dejan de lado su humanidad, para convertirse en algo mucho mas perverso.

El Culto de Antumael

La Conquista: El culto despierta

Durante la época de la conquista española, la guerra y la muerte se alzaba en contra de los pueblos nativos del territorio. Entre los poderes ocultos de los mapuches, los llamados Kalkus, vampiros antiguos que habitaban la zona, es Aufun quien descubre después de siglos el mito de Antumael y da con el monolito, entablando una relación directa con el encadenado a quien desea usar como un arma para acabar con las fuerzas españolas. El culto renació poco a poco entre nativos, y rapidamente se esparció entre los yanaconas capturados y los españoles mas debiles de voluntad, asi como también, los sobrenaturales que poco a poco se infiltraban entre las fuerzas de Pedro de Valdivia. La fe recibida por el creciente culto le da a Antumael la capacidad para manifestarse entre ciertos nativos y asi es como junto a Aufun, lograron consolidar la primera etapa en que el culto despierta.

La Guerra de los 111 años

Mientras la guerra de conquista se acrecienta, un suceso marcara el inicio y despertar definitivo del gran encadenado, una guerrera despertada llamada Millaray es seducida por un avatar de la gran sierpe en ánimos de venganza en contra de los españoles y al mismo tiempo las Machis que la discriminaron y exiliaron. Posterior a su despertar, la Nefanda realiza un ritual profano en el cerro Huelen, lugar ancestral y poderoso al ser uno de los grandes espiritus Apu del cono sur. Usando la quintaesencia de este nodo libera las energias del trono de magma y ceniza, causando el llamado “Terremoto Fantasma” de 1552, el cual destruye la mayor parte de la pequeña ciudad de Santiago y sus alrededores. Esto da inicio a una potente y oculta guerra tras bambalinas de la conquista, la cual entre los entendidos y eruditos de la época fue nombrada como la Guerra de los 111 años. Durante mas de un siglo, el conflicto secreto contra las fuerzas del culto infernalista se batalla en diferentes frentes, entre los vampiros, los Kalkus infernalistas liderados por Aufun crecían en numero, pero una parte de este clan vampírico nativo estaba en contra del líder oscuro. Entre los Despertados, existían sospechas inicialmente de quienes estaban involucrados en tal culto, sobretodo desde la orden de la razón, pero no es hasta el segundo terremoto de 1575 que sus sospechas de que fuerzas sobrenaturales provocaban estos desastres se iban confirmando, existía un Despertado entre ellos que mantenía secretamente el culto entre españoles sin que lo supiesen; El Gabrielita Maciel. Junto a Millaray, las tradiciones se ven infiltradas con fanaticos del demonio, aumentando las sospechas. Por otro lado, desde la creación del Clan del Largo Reino, el mayor Clan Garou entre españoles y Criollos, los 3 Danzantes de la Espiral Negra que llegaron a Santiago hacia décadas obraban silenciosamente bajo la Chacra de Pascual de Ibaceta, la primera colmena de Danzantes de Chile existia allí y su totem era la Gran Sierpe de Magma y Ceniza.

Pasando años en el conflicto, la situación se acrecentaba con la guerra de Arauco, cada facción no solo debía enfrentarse la una a la otra sino que también iban evidenciando que tenían un enemigo implacable y con la fuerza suficiente para despertar volcanes y producir terremotos. El culto se vio fuertemente atacado por Magos, Vampiros y Cambiaformas de manera independiente, pero ninguna de estas fuerzas fueron capaces de vencer por si solas, el culto y su gran encadenado produciria un tercer y devastador terremoto en la zona central, causando el derrumbe y casi la aniquilación completa de las fuerzas que intentaban socavar su dominio, lo único que queda en pie en Santiago, de forma milagrosa es la figura de un Cristo que se encontraba en una de las iglesias principales de la capital, pero extrañamente, la corona de espinas que estaba en su cabeza, quedaria en su cuello. Esta reliquia seria conocida como El Señor de la Agonía o Cristo de Mayo, la cual jugaria un papel fundamental en el desarrollo de esta guerra.

Con las fuerzas sobrenaturales que se oponían al culto derrotadas, los despertados reconocen que no pueden enfrentar al demonio solos, asi que durante el parlamento de Quilin y sumadas a otras instancias diplomáticas, es que las fuerzas ocultistas nativas y españolas aceptan una tregua en pro de acabar con su enemigo en común; Antumael. Siguiendo el consejo de los magos, el plan a realizar es que no se intentara destruir al encadenado ya que hasta ese entonces sabían que seria una tarea imposible, en cambio, deciden realizar un complejo ritual, exorcizando forzosamente al encadenado de su relicario monolito y encerrándolo en la poderosa reliquia del Cristo de Mayo, su corona. El ritual se realizó mientras una cruenta batalla en contra del culto distraia a sus oscuros lideres, y tras una noche de sacrificio y guerra, el encadenado fue atado a la Corona del Cristo de Mayo, pero esto no era suficiente, ya que la esencia del demonio debia ser distribuida por todo el largo territorio que hoy conocemos como Chile, asi fue que se crearon los distintos sellos que contenían los fragmentos del alma del Caido Antumael, para que este nunca pudiese blandir nuevamente su poder. El ritual, que estaba detalladamente documentado, fue resguardado por un despertado Ksifarai, quien juro llevárselo a la biblioteca secreta de su tradición, pero estos esfuerzos se vieron truncados por los Señores de las sombras, quienes insistían en resguardar el conocimiento del ritual y hundieron el barco en donde se encontraba aquel guardián del conocimiento.

Es así como la guerra de los 111 años, y el culto del Trono de Magma llegaba a su fin… hasta entonces.

La fractura del Abismo

Durante cientos de años, desde 1663, el Encadenado se mantuvo durmiente y en letargo dentro de un Bastión que el mismo creó, un infierno que podría ser la pesadilla de muchos, el llamado Reino Ardiente. Durante el año 1999, posterior a los sucesos de La semana de las pesadillas, el abismo que mantenía encerrado a la gran parte de los Caídos es fracturado, filtrando las energías atormentadas de muchísimos demonios y dejando escapar a varios de los caídos menores, esta situación despierta levemente al Trono de Magma y Ceniza de su letargo quien usando la poca fe acumulada en su interior decide crear un servidor para esparcir su palabra: El Maestro Gorón, un constructo de roca y carne de una poderosa y pesada constitución. A este ser creado con el propósito de reformar el culto le entrega una pequeña piedra similar a un trozo de obsidiana, esta seria la llave para entrar y salir desde el bastión. durante la siguiente década, Gorón se encargo de conseguir humanos fieles para Antumael, incluso poco a poco algunos sobrenaturales fueron seducidos nuevamente por las fuerzas de la Gran Sierpe, siendo Anthony Klein uno de los vampiros del clan Tremere que empezó a indagar y posteriormente ser parte del culto asi como entre los lupinos Danzantes de la Espiral Negra, Risa Amarga junto a su manada fueron los primeros en llevar la palabra del Trono de Magma como un Totem del advenimiento del Wyrm Profanador en Chile. Ya para el año 2015, el culto había despertado nuevamente, pero esta vez la amenaza enemiga no era ni mas ni menos que otros Elohim Caídos que ahora Caminaban por Santiago.

El nuevo Culto

Conforme el culto se fue conformando secretamente durante los últimos años, las distintas crisis en Chile han permitido que este se extienda mas allá de las fronteras de la zona central, se dice que existen células del culto en diferentes regiones, siendo una de las mas importantes Concepción y Copiapó, además del ya creciente culto en Santiago. Debido a la reciente Pandemia del Covid-19, el ritual que mantenía debilitado al Encadenado Antumael tuvo que ser pospuesto, ya que las actividades ceremoniales del Cristo de Mayo no pudieron realizarse en lo que ya son 2 años consecutivos. El Trono de Magma y Ceniza ha esclavizado a otros Caídos durante el tiempo en el que se ha mantenido despierto pero aprisionado, y ahora sus lugartenientes obran a su favor, pero estos se han visto constantemente destruidos o medrados por una corte de Caídos que actualmente se oponen a la Sierpe y quienes se hacen llamar “El Tribunal” quienes lograron destruir el monolito que era el ancestral relicario perfecto del Trono de Magma . Su culto se a diversificado durante el ultimo tiempo, teniendo entre sus filas a Nefandos de alto poder como lo es El Patrón Hendrik Schmidt, Vampiros como el anteriormente mencionado Klein y Hrule D’vant de la casa Ipsissimus quienes debieron pasar por muertos ante la constante caza de sangre de parte del clan Tremere. Así es como también el legado lupino de Risa Amarga continua su camino a través de la manada infernalista de Nocturnoculto y el bestial Einar Fauces del Dolor, quien cayo en batalla producto de una terrible maldición impuesta por el Anziani Freddo Andolini, vampiro del clan Hecata, quienes a su vez son enemigos del culto.

Se habla entre los círculos de sobrenaturales mas adeptos al ocultismo que han vuelto a las actividades a través de jóvenes como lo fue el Mercuriano Bellis III quien también cayo a manos de los Hecata, así como Merodeadores y Despertados con potentes habilidades como Erog Sothoth y Leto, el elegido de la Sierpe.
Sus intenciones son claras para quienes se han encontrado con ellos; la liberación de su señor infernal siguiendo sus designios y enseñando al mundo el dolor y la muerte que necesitan, ya sea como la reciente profanación del Túmulo de la Comunidad de Antupirén para entregarle un nuevo relicario perfecto al Trono de Magma o la transmisión de su voluntad a través de hechizos mágicos de sangre. El culto no se detendrá hasta recuperar la gloria que alguna vez tuvo su amo y maestro del dolor.