En 2021, tras una sucesión de incidentes inexplicables y desapariciones misteriosas en Valparaíso, el Subprefecto Adrián Torres decidió que ya no bastaba con investigar conforme a los protocolos tradicionales. Con más de dos décadas de servicio en la Policial de Investigación (PDI), Torres había comprobado cómo pruebas se esfumaban, vídeos se corrompían y reportes oficiales alterados en todos sus casos de fenómenos anómalos. Fue entonces cuando propuso, al más alto nivel de la PDI, la creación de una división interna con autonomía operativa suficiente para seguir estas pistas “que nadie quiere ver”.
A pesar del escepticismo inicial de sus superiores, el cúmulo de evidencia recopilada —documentos borrados de manera forzada, testimonios de primeros auxilios que hablaban de criaturas y luz en el cielo sin vuelos registrados— terminó por convencer al mando de la necesidad de un grupo especializado. Así se gestó la Brigada de Investigación Especial (BIE): un grupo relegado, pero despierto. Una patrulla silenciosa que trabaja desde las sombras para descifrar lo oculto y proteger a quienes ni siquiera saben que están en peligro.
La BIE opera con recursos limitados y bajo la amenaza constante de ser desmantelada por superiores escépticos o cómplices. Pero lo que les falta en apoyo institucional, les sobra en voluntad. Su enfoque es claro: seguir los patrones, analizar las pistas, documentar lo negado y enfrentar lo que se esconde bajo la superficie de la ciudad puerto.
Misión Interna
La misión de la BIE es clara:
- Recopilar y conservar cualquier indicio de actividad sobrenatural o que desafíe la lógica convencional.
- Analizar patrones que relacionen desapariciones, muertes inexplicables y fenómenos extraños.
- Responder operativamente a emergencias de carácter anómalo, protegiendo tanto a testigos como a investigadores.
- Reportar Adrian Torres Encargado de la BIE reporta sus hallazgos únicamente al Comité de Alta Vigilancia de la PDI (a cargo de Prefecto Felipe Ibáñez), garantizando discreción y evitando filtraciones que pudieran silenciar la verdad.
Métodos de reclutamiento y entrenamiento
La BIE selecciona agentes internos de alto nivel de la PDI, con criterios rigurosos: experiencia demostrable en brigadas de investigaciones complejas (homicidios, delitos complejos, sectas), historial intachable y alta resistencia psicológica. Se busca integrar detectives con estudios superiores (criminalística, psicología, física, ingeniería). (en el 2013 la PDI incluso habilita el ingreso de candidatos con título profesional, lo que facilita perfil académico avanzado; por ejemplo, expertos en informática o biología forense). El reclutamiento se basa en lo que los otras brigadas quieran aportar o los fuercen a colaborar. Cada miembro del grupo tiene habilidades y conocimientos que les permiten lidiar con casos que desafían la lógica convencional, haciendo uso tanto de tecnología avanzada como de conocimientos ancestrales para resolver los misterios más oscuros y peligrosos.
¿Qué se Oculta en las Calles de Valparaíso?
Valparaíso no solo es un Patrimonio de la Humanidad. También es un hervidero de pasajes subterráneos, casas coloniales que ocultan secretos centenarios y cerros que guardan más que historias románticas. La BIE se ha propuesto desentrañar los misterios de esta ciudad encantada, cueste lo que cueste.
En un mundo donde la verdad es suprimida y lo sobrenatural se disfraza de paranoia colectiva, la Brigada de Investigación Especial representa una chispa de claridad entre las tinieblas.
Si alguna vez escuchaste susurros en la noche, viste una sombra moverse contra toda lógica o conoces un caso que nadie ha querido investigar a fondo… quizás ya estuviste más cerca de la BIE de lo que imaginas.