Conserva el porte de alguien que creció con buena alimentación, pero se ve desaliñado a propósito. Pelo rubio ceniza, siempre revuelto bajo una gorra de marca cara pero llena de grasa. Viste polerones de marcas de skate (Thrasher, Vans) originales pero gastadas y rotas. Tiene tatuajes pequeños en los dedos que intentan tapar la fineza de sus manos. Su mirada es una mezcla de arrogancia juvenil y un miedo profundo que solo se calma cuando está sobre su tabla.