Estatura de 1.60. Complexión delgada. Pálido hasta la transparencia, con ojeras profundas que parecen tatuadas y que esconden una mirada de color ambar, además de un rostro algo estirado que cubre por la mitad con una permanente mascararilla negra. Siempre usa polerones oversized con capucha para ocultar una dermatitis nerviosa que le dejó la humedad de los túneles. Camina encorvado, como si todavía estuviera en un espacio de techo bajo. Tiene los dedos amarillentos de tanto fumar para calmar la ansiedad.