Isla Mocha es un sector lleno de misterios y mitos, hábitat de los Trempulcahue, donde dicen las leyendas que era el paso para que las almas mapuches fuesen llevadas a sus destinos después de morir.

Los Trempulcahue son cuatro ballenas, criaturas mitológicas encargadas de llevar las almas de los muertos hasta el “Ngill chenmaywe” (sitio de reunión). Este lugar según la mayoría de los relatos era la Isla Mocha.

En la isla, las ánimas (pillú) se convertían en espíritu (alwe); y partían hacia la lejana “Región de Occidente”.

El ritual funerario denominado por lo mapuches “aun” dependía de la importancia del fallecido. Su objetivo era alejar a los malos espíritus que pudieran llevarse el alma.

Los Trempulcahue, a las que nadie vivo puede ver, son cuatro mujeres ancianas que se transformaban a la caída del sol. Para costear su transporte los allegados deben colocar “llancas” (piedras de color turquesa) junto al difunto, más un plus si era acompañado por sus perros y caballos.