“Las máscaras no caen. Se funden con la carne. Y al final, ya no sabes si estás viva o si sigues interpretando.”
Anaïs de Soleil, al pie de la Cueva del Chivato
Historia
Geneve Reighmann (1793–1823 / 2015 / ¿actualidad?) es una figura envuelta en historia, tragedia y rumores sobrenaturales. Nacida en Europa y llegada a Valparaíso en 1813, acompañó a su hermano mayor Andrónico Reighmann, un hechicero vinculado a la Logia de Lautaro. Criada entre círculos de arte, secretos políticos y prácticas esotéricas como el mesmerismo y el espiritismo, Geneve atrajo pronto la atención de Santiago de los Ríos y Lisperger, un enigmático terrateniente y Vástago de oscuras ambiciones.
En 1821, fue Abrazada por August Kummer, un Vastago de antigua escuela hermética, durante una ceremonia en Olmué cuyo simbolismo aún genera debates entre ocultistas y estudiosos. A partir de entonces, su nombre comenzó a aparecer vinculado a eventos clave en la historia vampírica de la región.
Participó activamente en la consolidación del poder de la Camarilla en Valparaíso, acompañando al célebre Arthur Wheellwright en la toma definitiva de la ciudad en 1830. En 1957, obtuvo el título de Alférez (Sheriff) tras liderar la sangrienta reconquista de Valparaíso contra el Sabbat, junto a Balthazar Sobarzo. En esas noches se ganó su reputación como taumaturga letal y duelista implacable.
Su historia parecía terminar trágicamente en 2015, durante la revuelta anarquista que sumió a la región en el caos. Se dice que cayó en combate en la Iglesia de San Francisco, traicionada por quienes más confiaba. Fue dada por destruida, y con ella pareció extinguirse una era.
Y sin embargo, en las noches actuales, hay quienes afirman haberla visto.
En los pasillos de poder, en los refugios de sangre, en los ojos de los recién llegados, su nombre vuelve a pronunciarse. Algunos creen que es solo una impostora, una sombra con otro rostro. Otros aseguran que ha regresado de la muerte… y no es la misma.