Longko mapuche muerto en 1881, durante la defensa de Lumaco, emboscado por tropas del ejército chileno mientras protegía a su lof (comunidad).

Vida y Muerte:
Fue un longko mapuche que luchó ferozmente contra la invasión chilena durante la ocupación del Bio Bio. Traicionado en una emboscada, cayó defendiendo a su gente y su espíritu quedó atrapado en la Tierra de las Sombras. Ahora, como líder de los Pillanes del Viento Negro, busca impedir que los muertos forasteros corrompan su territorio sagrado.

En el Más Allá:
Busca preservar el equilibrio natural y espiritual en lugar de una venganza ciega. Desea restaurar el Küme Mongen (el buen vivir) en las Tierras de las Sombras, incluso si debe recurrir a la guerra para lograrlo. Es por eso que evitará a toda costa la colonización del Más Allá, rechazando cualquier forma de estructura social que repita los ciclos de dominio colonial, ya sea la Jerarquía o los Renegados. La Necrópolis es vista como un “nuevo fuerte”, una repetición del despojo sufrido por su pueblo.

Rasgos psicológicos y de personalidad:
Es una figura de profunda gravedad y equilibrio. Su espíritu es la encarnación del Longko (líder) y del Machi guerrero. No es impulsivo, sino deliberado y meditativo. Cada palabra que pronuncia parece haber sido filtrada por siglos de sabiduría y sufrimiento. Su rostro es pétreo, y su mirada parece ver a través del tiempo y el engaño.

Acercamiento a un Wraith recién fallecido:
No se presenta de inmediato, observa en silencio desde un punto oculto o lejano mientras evalúa la pureza de espíritu del nuevo. Si decide intervenir, se mostrará en un círculo de fuego espectral, su silueta negra delineada por un resplandor azul. Su voz es profunda, pausada, como si arrastrara la historia de su pueblo en cada palabra. Si el wraith muestra respeto y sinceridad, Leftraru puede acogerlo como un aliado. Si detecta mentiras o intenciones colonizadoras, se retirará sin olvidar al wraith nuevo y la próxima ocasión que lo vea no mostrará piedad.