Bobrand, un vampiro del clan Hecata y un “Heraldo de las Calaveras”, tuvo su origen en la operación “Plowshare” en Estados Unidos. Como uno de los científicos participantes, estuvo expuesto a altos niveles de radiación, lo que afectó gravemente su esperanza de vida.
Cuando la operación terminó, su estado era crítico. Fue entonces cuando su familia, reconociendo su innegable genio, le reveló la verdad sobre su linaje: estaban ligados a los inmortales clanes vampíricos de la muerte. Para preservar su talento, decidieron abrazarlo, transformándolo en un vampiro.
Tras su cambio, adoptó el nombre de Bobrand (de “brand”, pues ahora estaba marcado). Desde ese momento, dedicó sus noches a sus pasiones, dejando de lado, quizás demasiado, las tradiciones nigrománticas del clan. Con el tiempo, se convirtió en un fabricante de armas de renombre, amasando una gran fortuna.
Durante los primeros años del proyecto “Twilight”, decidió partir a Chile, invitado por un viejo amigo: Freddo Andolini, un joven vampiro atrapado en las intrigas de la familia Hecata en la región. Al llegar, Bobrand utilizó su riqueza para establecer una fábrica en un hotel que compró de inmediato. Más adelante, trasladó la producción a una nueva ubicación cuando su cuadrilla estuvo mejor constituida y sus riesgos, más definidos.
Como Hecata y miembro de la “Cuadrilla de la Muerte”, Bobrand se convirtió en un ser taciturno, evitando todo contacto innecesario con humanos. Su única compañía constante fue un gato llamado “Sr. Brandy”, al que, tras su violenta muerte, transformó en una joya hecha de cenizas.
Fiel a Freddo, lo apoyó en su ascenso como “Anzianni” de la región, aunque nunca abandonó del todo su obsesión por diseñar y fabricar extrañas máquinas, descuidando en gran medida sus obligaciones como Heraldo.
Sin embargo, con el tiempo, y tras una serie de purgas internas, se alzó como “Primer Heraldo” del clan en la región, declarando que “no queda nadie digno”. Finalmente, adoptó el apellido de Goldstrand al tomar la máscara de oro (“gold”, signidicando “oro” y “strand”, significando “rama” o “línea”), un símbolo de su pertenencia a la línea de sangre de los Heraldos de las Calaveras dentro de los Hecata.
Hoy en día, Bobrand Goldstrand continúa apoyando al clan, a su cuadrilla y al Anzianni Freddo Andolini. Ha decidido aprender lo esencial de la nigromancia, aunque sin abandonar su verdadero interés: sus estudios, sus talleres y la fábrica de armas “HEPHÆSTUS”, que fundó para financiar los proyectos de su cuadrilla.
Apenas interactúa con otros vástagos más allá de lo necesario. Su afinidad con Animalismo lo ha llevado a pasar más tiempo con animales que con personas, en especial con su nueva mascota y fámulus personal, un puma negro llamado “Gran Miau”.
Recientemente, ha comenzado a buscar un aprendiz adecuado a quien transmitir su conocimiento en la fabricación de armamento, armaduras y tecnología.