Historia
Hay un lugar que por muchas generaciones se ha mantenido firme pese a los incesantes progresos de la capital de Chile. Fue adquirido por don Carlos Benedetti Pini en el año 1916 y aún pertenece a la familia, siendo ésta la tercera generación que lo administra.
Varios han sido los nombres de este lugar, Santiago Antiguo o Bar Democrático son algunos. La historia del nombre actual se remonta a 1922, cuando el entonces presidente de Chile, don Arturo Alessandri Palma, fue invitado a un bar que era muy visitado por los ministros y funcionarios de gobierno. Al llegar a la rústica y pobre cantina Alessandri exclamó “¿Y a esta piojera me han traído?”. Desde ese momento el local quedó bautizado como LA PIOJERA.
Acceso
A la salida del metro Puente Cal y Canto y frente al Mercado centralradica un antiguo bar de basta historia Santiaguina, con una fachada de color mostaza y granate con una tipografía de metal que dice su clásico nombre tradicional y unas puertas de madera con tachas de metal.
A la entrada, se encuentra una terraza exterior donde durante el día se aprecian unas mesas con sombrillas para cubrir el sol, junto con una persona que hace de “guardia” que utiliza el traje tradicional del popular lugar de camisa roja y pantalón negro que da la bienvenida a quienes quieren empaparse de su tradición gastronómica y folclórica.
Protocolo de Entrada
Para la gente común, se le recibe cordialmente junto con preguntar el tracional “¿Cuántas personas son?” y luego son llevados a su respectiva mesa, sin embargo, para el sobrenatural hay un extra, pues son guiados por los antiguos pasillos del restaurant hasta los privados que tiene en su salón interior y detrás del salón principal cercanos a la cocina y se les timbra para identificarlos durante las horas más concurridas.
Reglas y Restricciones
La piojera se considera un lugar neutral, pues está protegido por los cantrips de “Protocolo” y “Lista de Invitados” que reaccionan al timbre que se les coloca al ingresar al restaurant. Romper cualquiera de los cantrips inmediatamente alertarán tanto a “La Comadre” como a los Soñadores que atienden en el lugar.
Las reglas del protocolo y de la lista de invitados son simples:
- Los sobrenaturales antes de empezar cualquier acción deberán tomarse un terremoto, el trago popular que le ha entregado el renombre históricamente al lugar.
- No te alimentarás de ningún trabajador ni de ningún cliente del lugar hasta un radio que llega hasta el mercado central.
- No mentirás en los acuerdos que llegues en el lugar, pues la mentira será revelada.
- Tras terminar la visita, dejarás propina a quienes te atendieron.