Miembro retirado de la antigua Orden de Jade que llegó a Valdivia el año 81 cuando tenía 19 años. Después de estar unos años vagando junto al resto de sus miembros, sus discusiones sobre lo que acababa de pasar se volvieron más intensas. Estando acá enfrentando a la tecnocracia notaron que en medio del conflicto era mejor desaparecer sin dejar rastro, su misión había fallado bajo su propio orgullo, y no podían dejar que otros miembros de la orden cayeran bajo los secuestros de la tecnocracia.En

En 1981, en valdivia, su aspecto extranjero y su extraña historia del pescador que los encontró, hicieron que los locatarios desconfiaran de ellos, claramente su origen y su aspecto oriental eran mal vistos, por lo que fueron discriminados. No fue hasta que una familia coreana, dueña de unos restaurantes en el lugar los recibió, los alimentó y les dio un lugar para descansar. Los hijos de esta familia se volvieron cercanos al grupo y escuchaban sus historias, hasta que un día la dictadura golpeó sus puertas acusándolos de robar mercancía. El grupo tuvo que esconderse, apenas lo lograron, pero el momento fue terrorífico para la familia.

De ese entonces que el grupo optó por irse de ahí y vagar para evitar poner a la gente en peligro y darse un momento para pensar en qué harán.

1982 – la separación definitiva

Moviéndose de pueblo en pueblo, las diferencias de opinión de su grupo solo se acentuaban, Kun consideraba que Huang cada vez se volvía más extremista y que las pesadillas que lo aquejaban lo fueron dañando poco a poco. Veía que la presencia de lo que quedaba de la Orden ahí solo ponía en riesgo a quienes los rodeaban, creía que el triste intento de su líder, Han, no tenía sentido en tierras extranjeras donde ni siquiera se entendía su idioma ni su filosofía, los antiguos designios de la Orden debían desaparecer, tal como lo definió la corte de las bestias, en tierras que sucumbían a la visión de la Unión en ese momento. Tanto fueron las discusiones de ese momento que Kun decidió irse para buscar su propio camino, aislándose del resto como un extraño visitante a la deriva. Fue así como el grupo inevitablemente se separó, sin volverse a ver.

2000 – Tormenta de avatares

Para mantener su balance interno con todos sus cuestionamientos, Kun se aisló solo en medio de la naturaleza, no pasaba mucho rato hasta que se cambiaba a un nuevo lugar, sobrevivía cazando y a veces haciendo de mercenario para causas menores de los locatarios, pero no fue sino hasta que los vientos de la tormenta de avatar se hicieron presente que Kun se interesó en conectar con otros, la pérdida que tuvo con muchos espíritus y la conexión con algunos ancestros en los registros akáshicos lo obligó a moverse por distintas ciudades, donde aprendió de las costumbres chilenas y decidió tomar una nueva vida en el camino del Do.

2018 – Llega a Santiago

No pasó tanto tiempo hasta que lo encuentra un viejo amigo, el padre de la familia de Corea que los había recibido. Él le pide, antes de morir, que cuide a su nieto en Santiago, que muestra señales similares a lo que le contaban en el pasado, hizo que se lo prometiera, lo que ha hecho que retome su misión como maestro al entrenar a su nieto Seong Jin.

Actualidad

Kun Tang se mantiene como un vagabundo en Santiago, bajo perfil, para no llamar la atención. Hace unos meses lo descubrió Han, el mayor ya anciano, de la antigua orden de Jade, diciéndole que tiene la sospecha de que el grupo que combatieron en China ahora está en estas tierras, dado que en el pasado descubrió algunas cosas, y ahora al parecer la amenaza ha vuelto a aparecer, cuando reúna a los antiguos guerreros les iba a contar más información. Han le pidió que lo acompañara, pero se negó. Después de eso no volvió a saber de él.

La mamá de Seong, Suni Jin, es la niña que conoció cuando pequeño, ahora ya una mujer adulta que hizo una familia junto a su marido chileno Estéban, ambos siguen el negocio familiar pero su hijo ha sido un problema. A pesar de que cada uno hizo su vida, sigue habiendo cierta tensión entre ambos hasta el dia de hoy.