Miembro de una familia criolla, sus abuelos pertenecieron a las comunidades criadas entre mapuches y españoles que se establecieron en el Cajón del Maipo hace tiempo y su familia ha heredado esos terrenos desde entonces.

Desde que la ciudad comenzó a expandirse rápidamente, su madre, guiada por los espíritus, notó que no tenía sentido oponerse al cambio, sino que era una mejor estrategia adecuarse a él y guiar a las nuevas generaciones a un futuro en el cual ambas visiones puedan convivir en armonía. Su visión fue burla para algunos, una ofensa para otros, esto le trajo varios enemigos al grupo de distintas facciones.

Su familia no quiso tomar un papel activo en la dictadura, más allá de ayudar a miembros coristas a construir una red de curanderos, fue en ese tiempo que su madre y otros amigos de la familia mueren contra un ataque a uno de estos centros. Nahuel estando joven había heredado los negocios y terrenos de sus familia y tomó una decisión: Seguir el legado de sus ancestros.

Como miembro de los cuentasueños dada su larga tradición, habían sufrido mucho con el proceso de colonización, y en sus historias no quería volver a marcar un episodio así. Su madre siempre lo crió para encontrar el camino de la paz y es lo que intentaba hacer en el momento en que ella murió. Fue difícil, su espíritu casi se doblega a la influencia de sentimientos de venganza y odio, pero logró mantenerse de pié, en parte también al apoyo de su compañera que tiempo después se convertiría en su esposa.

Graciela Astorga era heredera y miembro de la Sociedad de la Rueda Fantasma, quienes impulsaban la adopción de los espíritus de la nueva era en sus prácticas. Ella junto a su familia partieron un negocio de Ecoturismo en el cajón del Maipo con el fin de proteger los terrenos del lugar, con lo que inauguraron el centro de la cascada de las Ánimas. Hija de don Eduardo Astorga y Eugenia Moreno, Graciela se había convertido en una despertada guiada por los miembros de la sociedad de la Rueda Fantasma.

Ella junto a Nahuel cuidaban los territorios del Cajón y juntos protegieron el lugar en tiempos difíciles, tanto previo a la dictadura como en pleno evento.

Cuando vuelve la democracia y la familia de Graciela vuelve a Chile, Nahuel y Graciela trabajaron con sus hijos y nietos para transformar el territorio en un Santuario de la Naturaleza protegido por el estado, fue difícil, mientras su familia luchaba en el aspecto social y legal, los miembros despertados lo protegían de los espíritus que intentaban atacar la cascada y adueñarse de su influencia. Con el tiempo lo lograron y desde entonces, su familia se ganó un reconocimiento importante entre las tradiciones del país.

Su esposa murió hace 10 años a causa de un cáncer, y por más que lo intente, nunca la ha encontrado entre los espíritus, y teme que haya llegado a un lugar peor que la muerte, donde sus sentidos no se atreven siquiera a entrar.

Si bien no es el integrante más poderoso de la tradición cuentasueños en Chile, suele representar a su tradición en el círculo de los 9, las pocas veces que es necesaria su presencia, aunque siempre prefiere mantenerse al margen de las discusiones.