Un sábado 7 de marzo, en el bar El Mal Trago, conocido por pocos en Valparaíso y centro informal de reuniones del culto de éxtasis de la región, se realizó una obra bastante particular.
Eric, quien era alumno de la encargada del local, al conocer al particular grupo de magos que había llegado hasta el bar buscando refugio, notó que una de ellos tenía habilidades proféticas y recordando cómo lo había hecho anteriormente con sus ex-compañeros de cábala, la invitó a pasar al precario escenario del mal trago para participar de la obra que estaba preparando esa noche.
Esto sirvió para canalizar el poder de Hémera, quien en conjunto con Eric y sus ayudantes, dieron vida a las visiones que asaltaban sus sueños hace un tiempo, revelando un amargo futuro:
La noche del Octubre Negro, el plan de la SON que lleva desarrollando desde su primera aparición en Santiago el 2020, ahora se concretaba a lo largo de todo Chile. La visión mostró como desde el norte hasta el sur del país diversos grupos reunían poderosos artefactos que los activaban desde un punto geográfico en concreto la noche del 31 de Octubre, haciendo que la barrera que separa el mundo físico y espiritual se caiga en diversos sectores al mismo tiempo, generando un efecto dominó irreversible, trayendo el caos, la maravilla y la destrucción nuevamente al mundo.
El patrón era siempre el mismo, 3 personas con 3 objetos en un punto de poder, generalmente un cerro, a la misma hora esa noche realizaban un ritual que rompía la celosía, dejando pasar todo tipo de espíritus al país y luego al resto del mundo.
La obra les dejó un trago amargo a los espectadores, pero aquellos con habilidades sobrenaturales sabían que lo que estaban viendo significaba algo más.