Rol: Profesora del Optativo de Formación en Investigación (OFI)
Credo asociado: Inquisitivos
En los pasillos más silenciosos de la EGA, hay una sala que nunca está vacía. Aunque nadie hable, aunque nadie entre. Allí enseña La Oráculo, una mujer que alguna vez fue una brillante académica del mundo universitario y que ahora camina la delgada línea entre la lógica y la locura.
Raquel Cohen fue especialista en historia de las religiones, fenómenos paranormales y pensamiento simbólico. Publicaba, daba conferencias, creía en el método. Hasta que vio algo que no podía explicarse. Algo que no solo le costó su reputación… sino también su paz mental.
Desde entonces, su vida cambió. Su voz bajó. Su mirada se volvió intensa, analítica. Enseña como quien espera un mensaje codificado en cada palabra. Como si el mundo estuviera lleno de señales que solo unos pocos pueden descifrar.
Sus alumnos aprenden a cuestionar todo: lo que ven, lo que oyen, incluso lo que creen. En su clase no se memorizan respuestas: se buscan patrones donde nadie más ve nada. A veces eso ayuda. A veces no deja dormir.
Su sala parece un centro de investigación de otro tiempo: libros ajados, pantallas parpadeantes, mapas con hilos, pizarras llenas de flechas. Y en las noches, algunos dicen ver movimiento en su clase, como si algo (o alguien) más estuviera presente. Los que llevan más tiempo en los pasillos, tienen la teoría de que ella vive ahí.
La Oráculo no enseña certezas. Enseña que el conocimiento es una forma lenta y peligrosa de defenderse. Porque en la EGA, saber puede ser tan letal como ignorar.
“No mates lo que no comprendes. Lo que ignoras, regresa.”