Elemento desarrollado por un destacado físico y químico de materiales raros llamado Amadeus Beltrán, quien en su presentación privada lo describió como un nuevo elemento de la tabla periódica que demuestra la relación entre el plano físico y el espiritual. Este elemento tiene cuerpo físico y espiritual a la vez, además de que emana un aura de quintaesencia a su alrededor capaz de flexibilizar el consenso temporalmente en aquellos que se exponen al material. Este elemento, que pareciera reflejar un principio de unidad absoluto, produce una sensación de inspiración, esperanzas y sueños en los durmientes que son testigos de su presencia, pero al dejar de ser expuestos al material, las sensaciones se van y los recuerdos durante el tiempo que duró la exposición se vuelven confusos, difíciles de explicar, aunque la sensación de lo que vivió no se va nunca, como si hubieran experimentado un suceso milagroso.
Aquellos con habilidades extrasensoriales capaces de sentir su resonancia, se sorprenden al descubrir que emana una presencia que solo puede ser descrita como divina.