Gustavo es hijo de un empresario español que trabaja muy de cerca con otros miembros eteritas alrededor del mundo. Su misión es ayudar con recursos del padre y su empresa Iritech Technologies a nuevos miembros de la sociedad del éter para otorgares un espacio seguro de la mirada de la tecnocracia, a cambio de intercambios tecnológicos entre sus empresas.

Gustavo ha sido enviado a Chile para llegar a un acuerdo con algunos miembros de la sociedad del éter que quieren desarrollar ciertas tecnologías con descubrimientos de esta parte del mundo. Sin embargo uno de los primeros desafíos que ha enfrentado en el país es ver que la empresa de Tatiana Digmann está asociada con la mayoría de miembros de la sociedad del éter, además de controlar sus desarrollos.