Viste siempre elegante y con estilo clásico, posee un bastón con la cabeza de un Dragón tallado, del que desprende una vara de madera que conserva la decoración del dragón en su base. Además de un compañero Dragón pequeño como herencia familiar.
Representante oficial de la Orden del Hermes en el consejo, Antonio se ganó este puesto después de aprender de grandes maestros en el extranjero y volver a Chile cuando la democracia había vuelto.